Marilú ya no se moja al pie de la montaña
Sobre este episodio
como se ha convertido en costumbre, cada vez que subimos a las montañas del Escambray en Manicaragua, el carro se detiene frente a su puerta. El día está nublado, la brisa es suave y húmeda, mas Marilú ya no se moja. Por: Oscar Salabarría