Encuesta revela que el Gobierno se fundamenta en expectativas de la ciudadanía
Sobre este episodio
Santiago Pérez, director de Clima Social, señaló que en la última encuesta realizada el 4 y 5 de septiembre se puede evidenciar que en ciudades como Quito y Cuenca la mayoría ciudadana considera que se debe esperar más para empezar a ver los resultados de la gestión del Gobierno de Guillermo Lasso, de ahí su calificación positiva en cuanto a su gestión. De 1.600 personas encuestadas el 49% dice que se debe esperar un poco más para evidenciar resultados, mientras un 36% cree que en estos primeros cien días ya debería verse lo que se ofreció en campaña: “Desagregando vemos que Quito es una ciudad donde existe un salvoconducto a favor del Gobierno porque mayoritariamente califica positiva su gestión, están más propicios a esperar”. Respecto a la calificación con la empezó el régimen, Pérez puntualizó que no se puede concluir que este bajando o subiendo porque no existe evidencia suficiente: “No tiene cifras abrumadoras de apoyo, es normal de la manera en cómo fue elegido el Presidente”. ¿Qué espera la ciudadanía del Gobierno? El 55% respondió que la creación de empleo, es decir más de la mitad ve este factor como una prioridad pero a la vez hablan de una protección a los derechos de los trabajadores, rechazando cualquier tipo de retroceso en ese tema. Un 23% habla de la necesidad de bajar intereses en los créditos, lo que da cuenta de cómo la gente está ahogada en deudas y necesita un alivio; otro punto importante que se menciona, según Clima Social, es el subsidio a los combustibles: “8 de cada 10 están descontentos con el incremento del precio de la gasolina, piden derogarlo”. Pérez indicó que tanto esos temas como el cumplimiento del libre acceso a las universidades son nodos donde podría estar el corazón de la evaluación con la que se mida la gestión del Gobierno en los próximos meses. Sin embargo hasta el momento, de las personas entrevistadas el 11.7% califican de muy buena la gestión del Jefe de Estado y un 50% de buena; mientras que un 22.9% la colocan de mala y 7.7% de muy mala, esto en el marco del proceso de vacunación.