El Dios de cada día 14/02/25
Sobre este episodio
Podemos decir que somos somos seres de y en discernimiento. Discernimos entre el bien y el mal. Discernir un mal bajo capa o apariencia de bien. Discernir echa raíces en esa necesidad que tenemos de distinguir lo bueno de lo malo. Un ser orientado a actuar con responsabilidad en el contacto con Dios. Discernir no es otra cosa que preguntarnos por la voluntad de Dios aquí y ahora. Reflexiones a la luz de la primera semana de los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola.