Misterios Dolorosos
Sobre este episodio
Hoy vamos a entrar en una parte del Rosario que no siempre es fácil: los misterios dolorosos. Porque contemplar la pasión de Jesús es contemplar el dolor, la angustia, la injusticia, el cansancio y la cruz. Y quizás, mientras los rezamos, algo de nuestra propia historia aparezca también. Hoy no quiero que miremos el dolor solamente como algo que tenemos que soportar. Quiero que lo miremos junto a Jesús y descubramos qué puede enseñarnos en medio de él. Así que, en estos misterios, pongamos delante de Él todo aquello que hoy nos pesa… y dejemos que su corazón nos enseñe a vivirlo con fe, esperanza y amor.