"No es sólo pelo"
Sobre este episodio
Hoy en día, la ciencia relaciona la alopecia con procesos autoinmunes, pero durante décadas se pensó que tenía un componente emocional concluyente. Y esa derivación a terapias psicológicas no hacía más que aumentar en las mujeres la creencia de que algo estaban haciendo mal; que ellas eran las culpables de provocarse la alopecia por histeria y falta de regulación emocional. Y que así nadie las iba a querer, ni a contratar, ni a respetar. Por supuesto que está bien cuidarse y querer estar guapa. Pero no a cualquier precio. Lo importante es quererse, sea cual sea tu aspecto. Cuando los demás saben que tenemos alopecia —bien porque lo descubren, bien porque decidimos compartirlo—, la primera reacción suele ser quitarle importancia: *"Es solo pelo"*. Pero no es así. El pelo es también identidad. Es particular en cada persona: mantenemos una imagen muy ligada al color, la longitud y la forma de nuestro cabello. Nuestro corte o peinado también dice mucho de nosotras. De ahí que, cuando una mujer pierde su pelo —parcial, total o en densidad— lo primero que hace es dedicar gran parte de su tiempo a tratamientos o soluciones. En la mayoría de los casos, muy costosas, que aspiran a recuperar su imagen habitual. Pero en muchos casos es irreversible, y muchos de esos tratamientos tienen efectos dañinos sobre nuestra salud física y mental, nuestra economía y nuestro tiempo libre. La mujer tiene que ir haciéndose a un cambio de imagen gradual. Decidir qué hacer en cada momento: si se encuentra mejor cambiando de peinado, acortando la melena, usando extensiones, prótesis o pelucas. Todo esto conlleva un gran aprendizaje que, en la mayoría de los casos, se produce por ensayo y error. Música: Stardust-by-Kjartan-Abel.