DEVOCIONAL TRANSFORMA
Sobre este episodio
Jesús interviene en nuestro sufrimiento Cuando ya se acercaba a las puertas del pueblo, vio que sacaban de allí a un muerto, hijo único de madre viuda. La acompañaba un grupo grande de la población. Al verla, el Señor se compadeció de ella y le dijo: No llores. (Lucas 7:12-13)