La necesidad de un avivamiento
Sobre este episodio
«Ahora bien», afirma el Señor, «vuélvanse a mí de todo corazón, con ayuno, llantos y lamentos». Rásguense el corazón y no las vestiduras. Vuélvanse al Señor su Dios , porque él es misericordioso y compasivo, lento para la ira y lleno de amor, cambia de parecer y no castiga. Joel 2:12-13