Cuando falta la sal y la luz se apaga
Sobre este episodio
Hay cosas tan pequeñas que pasan desapercibidas… Un grano de sal. Un rayo de luz. Y sin embargo, cuando faltan, todo se nota. La comida pierde sabor. El corazón se pierde en la oscuridad. Jesús dijo que tú y yo somos sal y somos luz. No lo dijo como adorno, ni como poesía bonita. Lo dijo porque en medio de un mundo que se corrompe y se oscurece, necesitamos ser eso que preserva, que ilumina, que da vida.