La Parábola del Fariseo y el Publicano
Sobre este episodio
En esta parábola, Jesús compara a dos hombres que van al templo a orar: un miembro de la religión farisea y un publicano (ósea un recaudador de impuestos, visto porla mayoría de la comunidad como pecador y traidor del pueblo de Dios por colaborar con régimen romano). El fariseo presume de su piedad: ofrece agradecimientos a Dios por no ser como otros hombres, por su observancia de la ley, por susayunos y sus ofrendas. El publicano, muy distinto en postura y actitud de corazón, permanece lejos, golpea su pecho y pronuncia una plegaria sincera de confesión: “Dios, ten misericordia de mí, que soy pecador”. Jesús concluye: ¿Quién salió justificado ante Dios? Y añade la sentencia: “porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido”.