2 Timoteo Capítulo 4 - He peleado la buena batalla de la fe
Sobre este episodio
No hay mejor satisfacción que terminar lo que uno comenzó. Pablo estaba llegando al final de su carrera. ¡Y se había mantenido fiel! Había peleado la buena batalla de la fe. No se había rendido. Nunca se dio por vencido. Estaba por llegar a la meta. Lo cierto es que Pablo sabía que muy pronto sería sacrificado. Los Romanos lo torturarían y lo ejecutarían por su fe, por predicar a Cristo Jesús. Pero Pablo estaba tranquilo. Su fe estaba en el Señor. No le tenía miedo a la muerte. ¿Cuál sería su...