Salmo 149-150 Que todo lo que respira, alabe al Señor
Sobre este episodio
El libro de Salmos no podía terminar de otra forma. Es una invitación a alabar al Señor con gozo, con alegría, y con una variedad de instrumentos musicales. El culto al Señor es presentado como una celebración gozosa, llena de gratitud, y llena de emoción. ¡Que todo lo que respira, alabe al Señor!! Que en tu vida no falte la alegría y la alabanza a nuestro Dios. Que el Señor te bendiga.