Isaías 22 - Comamos y bebamos, que mañana moriremos
Sobre este episodio
Esta era el lema de los habitantes de Jerusalén en los tiempos del profeta Isaías. Dios ya había juzgado a todos sus vecinos. Dios había hablado del castigo que vendría sobre todos sus enemigos. Pero lo que ellos no esperaban, es que también a ellos los alcanzase la ira de Dios. Y lamentablemente se lo merecían. Ya que una y otra vez Dios siempre los invitó al arrepentimiento, y ellos nunca quisieron escuchar. Jerusalén se había transformado en una ciudad parrandera. Se habían olvidado de Dio...