Ezequiel 7 - Ya llegó el fin
Sobre este episodio
La paciencia de Dios tiene un límite. Después, solo queda afrontar el su juicio. Así pasó con el diluvio. Así pasó con Sodoma y Gomorra. Nadie estaba esperando la destrucción. Y lo mismo llegó a pasar con Jerusalén. Su pecado había madurado. La violencia y la maldad habían aumentado a niveles aterradores. Solo mediante la destrucción de Jerusalén el pueblo finalmente reconocería que Dios es el Señor y que Él hablaba en serio. Sus ídolos no los salvarían. Su oro, tampoco los salvaría. La salva...