Ezequiel 12 - ¡Se acabó la demora!
Sobre este episodio
Una de las cosas que más endurece el corazón, es la noción de que todo sigue igual, y que nada cambia. Eso le pasó a Israel; llegaron a pensar que las profecías de Dios eran para un tiempo muy lejano. Por lo tanto, ¿para qué arrepentirse? ¿Para qué obedecer? Pero Dios les advierte de que muy pronto se cumplirían todas sus palabras. Una y otra vez Palabra de Dios nos dice que el pueblo de Israel era muy terco. Tenían oídos, pero no oían. Tenían ojos, pero no veían. ¿Y somos acaso nosotros mejo...