Marcos 14 - El espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil
Sobre este episodio
A un Pedro que dijo que jamás negaría y jamás abandonaría a su maestro, Jesús lo encontró durmiendo, cuando le había pedido que velase con Él en oración. Para Jesús era un momento difícil. Morir en la cruz no era un juego. Había un gran peso sobre sus hombros, y Jesús necesitaba del apoyo de sus discípulos más cercanos. Pero ellos se durmieron. Los seres humanos podemos tener las mejores de las intenciones. Pero muchas veces fallamos. Muchas veces no damos la talla. Tenemos grandes aspiracion...