Salmo 145 - Te alabaré, Dios y rey mío, y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre
Sobre este episodio
En este salmo, David describe a Dios como el Rey supremo de toda la creación. David entiende que aunque Dios tiene un amor especial por Israel, en realidad su amor es para todos los que lo aman y lo buscan con sinceridad. En esta poesía, David, en un acróstico, empieza a describir la grandeza y la majestad de Dios. Sus milagros, sus hechos, tienen que darse a conocer de generación en generación. Tenemos el deber de hablar de Dios con nuestros hijos. Es un mandamiento. Es un imperativo. El deb...