Isaías 29 - Este pueblo de labios me honra, pero su corazón está lejos de mí
Sobre este episodio
En este capítulo encontramos una profecía contra Jerusalén. Se la llama Ariel - ciudad de Dios; pero es una ironía, porque aunque se consideraban la ciudad de Dios, en realidad ellos ya no lo temían. Se habían apartado de Dios. Su religión se había vuelto una religión de costumbres y rutinas. Celebraban las fiestas, hacían todos sus ritos, pero Dios ya no estaba en sus corazones. No lo amaban; mucho menos lo respetaban. Por lo tanto Dios se volvería su enemigo. Dios mismo pelearía contra ello...