Isaías 64 - Nosotros somos el barro, tú el alfarero
Sobre este episodio
Isaías habla de un templo quemado y una ciudad en ruinas. Él entiende que este era el castigo de Dios por la constante infidelidad del pueblo. Dios se había apartado de ellos, y los había entregado en manos de sus enemigos. Isaías reconoce la tendencia pecaminosa del pueblo. Pecamos constantemente. ¿Cómo podremos ser salvos? La justicia del pueblo, no es más que un trapo sucio. La salvación no depende de la justicia del pueblo. La esperanza del pueblo no está en sus propias fuerzas para salva...