Jeremías 36 - El rey quema la Palabra de Dios
Sobre este episodio
Se acercaba el invierno. Hacía frío en Jerusalén. Y el rey estaba en una habitación del palacio, acondicionada para los días fríos. Tenía un brasero para calentarse. Lo sorprendente del relato, es que todos en el Templo se asustaron mucho con las profecías de Jeremías, las cuales Baruc había leído públicamente, durante un día especial de ayuno. Pero cuando el rey y sus funcionarios escucharon las mismas palabras, ellos no demostraron ningún temor, ni señal de reverencia por las profecías. El ...