ZACARÍAS 10 - LA LLUVIA TARDÍA Y EL MESÍAS
Sobre este episodio
El capítulo de hoy comienza con una orden sencilla pero profunda: “Pedid al Señor lluvia en la estación tardía” (Zac. 10:1). La lluvia era vida. Sin lluvia, no había cosecha. En una sociedad agrícola, pedir lluvia era reconocer que la productividad final no dependía solo del esfuerzo humano, sino de la bendición de Dios. Aquí hay una lección directa: muchas veces trabajamos, planificamos, predicamos, servimos y luchamos, pero dejamos de pedir la lluvia del cielo. Y sin lluvia, todo se vuelve ...