El poder de Dios que sana el corazón
Sobre este episodio
Todos cargamos heridas emocionales. Es importante recibir sanidad. Es importante permitirle al Espíritu Santo que saque la espina del pasado. La idea no es olvidar. La idea es que la herida sane y que mirar atrás ya no duela. Que la herida se transforme en una cicatriz que demuestre el poder de Dios para sanar y restaurar. Dios convierte tus heridas emocionales en testimonios de su poder y de su amor por ti. La advertencia: si nuestras heridas emocionales no son sanadas, nunca seremos libres; viviremos en atadura y en opresión.