La Nueva Pirámide Alimenticia
Sobre este episodio
El día que la historia nos dio la razón. Durante décadas, mirar la pirámide nutricional oficial era ver un monumento a la enfermedad metabólica. La base ancha, repleta de cereales, panes y pastas, nos invitaba a consumir carbohidratos refinados como si fueran oxígeno. Mientras tanto, en la cima, pequeña y restringida, vivían los alimentos que construyeron nuestro cerebro: las grasas animales, la carne roja y los huevos. Pero la realidad siempre termina imponiéndose. Hace unos días, en un giro histórico, la FDA y el USDA admitieron tácitamente lo que la comunidad científica independiente lleva años gritando: nos equivocamos. La “nueva” pirámide ha invertido los papeles.