Después del voto
Sobre este episodio
Pero ¿qué se le dice a quienes la han rechazado cuatro vecesconsecutivas? El discurso de unidad del día del triunfo no alcanza si no se traduce en algo que esa parte del país pueda reconocer como suyo: presencia del Estado donde nunca llegó, no solo en el discurso sino en el presupuesto, en losnombramientos y en las prioridades de la agenda legislativa. Ganar la presidencia no exige que la otra mitad la abrace. Exige que, por primera vez en quince años, tenga una razón menos para seguir diciéndole que no. Esa es la promesa de campaña que más le costará cumplir en cinco años de gobierno con un Congreso que tampoco es suyo del todo.