5 - Potencias de holoente
Sobre este episodio
Las relaciones que producen a los seres que se relacionan es lo que se encuentra en movimiento y riesgo de desaparición. No la vida, la vida seguirá abriéndose espacio como hasta hoy, pero no puedo dejar de pensar que como humanos tenemos una falla en nuestra potencia de perseverar en el ser. Confundimos la perseverancia en el ser con la conservación de la individualidad, del género o de la especie. ¿Cómo se puede comprender la idea de error o de equivocación? Solo en el malentendido entre el modo del ser y la idea de especie o de individuo es que puedo comprender cómo dinamitamos sin pudor todas nuestras conexiones vivas, de vida, aquellas que finalmente (un final sin final, siempre por el medio) nos producen. La distinción en especies es una taxonomía útil pero como todo lo útil restrictiva a las potencias de la vida. Como escribe Lynn Margulis, las bacterias mutan a tal velocidad que el concepto de especie es inaplicable a ellas. En otras velocidades lo mismo podemos decir de cualquier otro ser vivo. La definición por especie supone cierta estaticidad en la morfología de un organismo, sin embargo los organismos mutan, se dividen, se funden, se articulan y se producen nuevas vidas. La definición tanto especista como de género produce una utilidad en la posibilidad de conocer, pero la vida nunca se trata de la posibilidad del conocimiento sino de la acción de vida. Conocemos para mantener la vida, pero debemos preguntarnos cuánto de este mantener resigna la potencia de vivir en todos los aspectos de lo vivo.