Necedad Juvenil
Sobre este episodio
Necedad Juvenil La insensata e inoportuna estela de mar, que tantos dolores de cabeza ha traido a centenares de cuerpos rubicundos y regordetes, no ha pensado en el estupor y la degeneración que el espectáculo funesto de muerte, hedor y constipación, ocasiona en mis sintientes hijos cada vez que mueren. Es el ocaso primigenio de las espesas y desahuciadas especias de mar, y es la voluntaria pero escueta y temible lágrima que corroe mi rostro pútrido y lleno de comezón.