Charlando con Tere #6 - Llegaron los audiolibros
Sobre este episodio
¡Tere vuelve a por más! Luis y Tere han vuelto a juntarse delante de los micros para hablar de sus vidas, de gustos y, por supuesto, de libros. En este nuevo capítulo hablan de audiolibros y enfermedades.
Resumen del episodio
En este episodio, Tere relata su experiencia tras sufrir un episodio grave de Meniere y vértigos que la obligó a ingresar en el hospital en Valladolid, donde perdió ocho kilos en diez días debido al vómito constante. Durante las primeras semanas, la incapacidad para moverse o salir de casa provocó un aislamiento emocional profundo, mientras que el diagnóstico de un componente central en su vértigo impidió su mejora y generó alucinaciones visuales. Aunque inicialmente rechazaba los audiolibros por su asociación con el olor y el movimiento de las páginas, estos se convirtieron en una herramienta esencial para dormir y sobrellevar la enfermedad.
Tere explica cómo los audiolibros le salvaron emocionalmente durante un periodo de alta ansiedad relacionado con su trabajo como médica, destacando la importancia de esta herramienta para personas que no pueden leer en formato físico o digital. Su punto de inflexión fue la recomendación de su pareja, Adriano, quien le sugirió probar con audiolibros. Entre sus lecturas destacadas figura la trilogía El cuarto mono, narrada por el doblador profesional Alberto Mieza, cuya voz aporta matices y profundidad que transforman la narrativa. Además de esta obra, menciona haber escuchado libros de Eduardo Mendoza para encontrar humor en momentos difíciles, concluyendo que la experiencia auditiva ofrece un valor añadido superior a la lectura tradicional.
Transcripción
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Muy buenas y bienvenidos a T con T, la nueva sección que voy a grabar junto a Tere esta temporada. Bueno, a Tere que tengo ya al otro lado de los micros. Tere, ¿qué tal? Muy buenas. Hola, muy buenas. Qué ilusión, qué ganas. Tere, estábamos comentando hace un momentito que hacía más de un año que no te pasabas por aquí, hacía más de un año que no nos sentábamos juntos a grabar y han pasado muchas cosas desde entonces. Muchas, qué fuerte, ¿eh? Bueno... Desde que vaticiné una guerra, por favor. De hecho, exactamente, si escucháis los audios del año pasado, hablábamos de un conflicto que luego ha ocurrido y que estamos viviendo ahora mismo, muy fuerte todo. Pero, aparte de un conflicto socioeconómico mundial, hablamos de muchas otras cosas. Hace un año, aunque nosotros lo grabamos en una sola tarde, lo cierto es que los oyentes lo fueron escuchando a lo largo de un montón de meses, pero aún así, ha pasado mucho tiempo desde el último capítulo que publicamos, y hemos recuperado, lo primero, tradiciones estamos con nuestras tazas de té que yo sé que tienes la tuya ahí al otro lado, ¿verdad?
hombre, por supuesto, mira, a ver si se oye son unas tazitas de té maravillosas además, hechas para la ocasión perfectas para la ocasión la compramos el año pasado a posta para grabar todos estos audios y bueno, resulta que poco tiempo después de que hiciéramos la grabación de esa primera sesión de audios a ti te pasó algo, algo que ahora contaremos y los audiolibros te ayudaron a sobrellevarlo, más o menos como se pudo y me has dicho que querías que el primer capítulo fuera sobre eso porque, os cuento, al igual que ocurrió el año pasado esto no va a ser solo hablar de libros, hablaremos de libros por supuesto pero también de la vida de cosas que van a ir surgiendo no puedo contaros demasiado en este primer audio porque lo iréis escuchando poco a poco pero aunque los libros tendrán un papel protagonista no van a ser los únicos así que Tere, te cedo la palabra y quiero que nos cuentes qué ocurrió Ay, pues nada, bueno, primero saludar a todo el mundo, que la verdad es que muchas veces, gracias a vosotros, me habéis hecho llegar el cariño de toda la gente que nos escucha a través de pues eso, en comentarios de redes y tal y me ha hecho mucha ilusión, eso lo primero así que os saludo a todos, que es como te lo decía el otro día, que era como tomarme un café con mis amigos, en plan, sabes es raro, porque estás mirando una pantalla del ordenador, pero está muy guay. Tú fíjate que van pasando los años y han pasado ya muchas temporadas, pero la gente sigue preguntando por ti, que cómo vas que libros recomienda Tere, no sé, hay como se ha creado como un vínculo y por mucho tiempo que pase la gente se sigue acordando de ti bicho malo nunca muere como se suele decir y luego soy un grano difícil de olvidar ahora cuando estabas diciéndolo de sí, vamos a dosificar los audios he pensado, sí, por favor, pobrecitos si no se me mueren un poquito cada mes yo no sé, yo creo que vosotros aguantáis porque como voy de Guasaperas al Bacete y tenemos de Guasaperas pues bueno, podéis aguantar dos horitas de tele en una visita, vale pero yo creo que un poco más y os explosiona la cabeza En dosis controladas Sí, eso Pues nada, sí, lo que os iba a comentar es que Bueno, es que mi vida Tú lo sabes bien Mi vida es como una lavadora Vuelta, y de repente cuando piensas Que ya estás otra vez, otra vez vuelta Y luego centrifuga ¿El qué, perdona?
Que luego centrifuga, cuando menos te lo esperas Sí, sí, a tapastilla además Y bueno, pues eso fue un poco lo que me pasó Me acuerdo que nada, es que fue poco después de nuestra grabación, eso que fue a finales de septiembre y tal, me fui a un congreso a Barcelona y me pegó una leche en el congreso bueno, yo creo que los que siguen a través de la realizada saben que yo he tenido siempre Menier, que es una enfermedad que cursa con hipoacusia del oído derecho, que eso también tú la tienes que soportar ¡Mande! ¿Qué has dicho Luis? Que no, que entiendo, que estoy gorda y tú no, Tere, que te veo un poco más, sí, un poquito más sorda. Pero fíjate, yo ya como que me he acostumbrado un poco a que no escuches.
Sí, ¿no? También muchas veces lo aguadre, te estoy escuchando perfectamente, pero le digo, va, paso, lo ignoro y ya está. Perdona, no te he oído, no, es broma. Muy bonito. Sí, ¿te has acostumbrado a que lo escuche? Pues no sé, yo todavía no me acostumbro, me cuesta mucho. Me cuesta mucho porque encima ahora con las mascarillas, yo soy mucho de mirar la boca. y de leer los labios yo creo que alguna vez alguien se ha tenido que pensar, uy esta tía me quiere dar un muerdo porque no deja de mirarme la boca y es como, no, no, es que si no no me entero bueno vale, entonces, por situar a la gente tienes menier y por lo tanto y entonces es hipoacusia acúfenos, que es como son pitiditos que se oyen ahí y eso que pasa, que me cuesta mucho conciliar el sueño entonces, ¿qué hago?
me pongo algo para dormir y aquí es donde van a entrar los audiolibros la gente también se suele poner podcast que también está bien el problema de los podcast es que muchas veces son interesantes y entonces te enganchas y dices mierda son las 3 de la mañana y no me estoy durmiendo que es lo que le pasa a la gente que escucha travesuras realizadas cuando quieren irse a dormir que luego no duermen claro, no chicos, nosotros para dormir no y bueno y vértigos entonces los vértigos te pones malísimo entonces estuve en el congreso y bueno, me dio afortunadamente el último día tuve que venir de Barcelona a Valladolid un viaje horrible, menos mal que iba con un compañero bueno, pues vértigos brutales que me tenían en la cama, o sea, no me podía mover Luis o sea, era horrible, o sea, me movía un poco a vomitar, a vomitar perdí, creo que en 10 días perdí 8 kilos es una auténtica bestialidad una burrada, yo no podía comer todo lo que comía lo vomitaba hasta el agua, bueno Bueno, yo también los que han escuchado Travesura Realizada y me conocen saben que soy médico.
Entonces yo me administraba la medicación inyectada. Por cierto, me la pinchaba Adriano, que es mi novio, muy gracioso, no tenía nada que ver con el mundo sanitario. Entonces imaginé a una persona que no tenía nada que ver pinchándome. ¡Ay, qué miedo! Y yo, tú hasta el fondo, Adriano, hasta el fondo. Bueno, pues fijaros cómo de mal estaba, que no me hacía efecto. tuve que ir al hospital y en el hospital se plantearon mi ingreso, me vieron tan mal que me dijeron, te tienes que quedar ingresada y yo, no por favor, todo menos ingresar ya bastante que vengo aquí a trabajar como para quedarme aquí prefiero morirme en mi casa, y entonces nada yo aquí estuve lo pasé muy mal bueno pues, normalmente los vértigos a lo mejor me suele durar una semana una semana, 15 días 20 días, y eso no paraba, no paraba y yo ya me preocupé porque encima pues yo me exploraba y yo veía cosas que no me cuadraban con los vértigos habituales que yo tenía tenía un vértigo, el menier da un vértigo joder, si me rollo mucho me lo dices porque sabes que a mí se me va la olla de componente periférico y yo lo tenía de componente central y a mí eso me mosqueó un poco y no mejoraba y no mejoraba entonces cuando recuperé un poco bueno, debo decir que la noche buena me la pasé en la cama y Nochevieja también, vosotros sois testigos de eso además me fastidió mucho porque Nochebuena y Nochevieja que son como los mejores días para pasar con mi familia, porque vienen todos mis primos mis tíos, hay comida súper rica y yo me la pasé en la cama y encima no podía comer porque todo lo vomitaba y era como claro, porque para que la gente se ponga un poco en contexto no hablamos de unos vértigos de uy, me mareo un poquito, no, no, no, hablamos de que incluso tumbada tú vomitabas constantemente sí, sí, sí, sí, o sea, era horrible yo las primeras semanas, porque no estamos hablando de días las primeras semanas, Adriano el pobre se asustó hombre, ya te digo luego es eso, o sea, es que yo me asusté pero él, que no tiene como nada que ver con esto, ve esa situación y el pobrecito, bueno, voy a contar una cosa un poco escatológica, me tenía que acompañar al baño y me tenía que duchar, o sea y bueno, hubo días que yo estuve sin ducharme también debo decir que no me refiero, no hacía nada, tampoco era que me manchase mucho Pero es que yo no podía moverme, era horrible Horrible, horrible, horrible Bueno, tú me viste, que yo me quedé Era un pajarico Y bueno, lo pasé muy mal Aparte, porque no podías hacer nada O sea, no podía leer No podía ver la tele Tampoco podía escuchar O sea, yo tenía que estar en el absoluto silencio Era como si me hubiese metido en una cueva Y yo tenía que estar en la cueva Entonces, todo esto a nivel físico Obviamente, pero sobre todo a nivel emocional para mí fue un trago muy difícil o sea, lo pasé muy mal, además yo que soy una persona muy sociable muy activa, era como yo metida en una cueva donde no podía hacer nada y pasándolo mal, entonces era como una lucha continuamente contra mi cabeza y ahí bueno me vino muy bien pues herramientas de meditación y de visualización y tal, pero bueno que por favor no se lo deseo ni a mi peor enemigo y mira que no tengo enemigos, pero si las tuviera tampoco se lo deseo yo recuerdo la época en la que veíamos que nunca terminabas de estar bien, que siempre volvíamos a lo mismo, a que eran más semanas de mareos, de tere en cama, de tere a oscuras y decíamos, pero esto en algún momento tiene que pasar, ¿no?
y claro, yo pensaba, es que son muchísimas horas sin hacer absolutamente nada, simplemente estando mal mal, es que, y como tú dices y no pasaba, y yo decía, pero por favor además, yo por las mañanas, cuando me levantaba o sea, cuando salía el sol un poquito, yo sabía cómo iba a pasar el día según si ya estaba mareada o si me permitía un poco, entonces claro, yo tenía que ir al baño, entonces me levantaba para ir al baño, entonces si me pegaba ¡boom! ya decía ya está, ya lo tenemos aquí y había días como que no me pegaba los giros y era como que solo estaba Era como si solo fuera borracha, que también es muy incómodo, ¿eh? También os lo digo. Y decía, bueno, bueno, poco a poco. Bueno, pues nada, fue pasando el tiempo, cada vez es lo que os digo, ya no eran tantos giros rotatorios, sino era más como si fuera borracha, como si fuera en un barco.
Lo que pasa es que yo empecé a ver cosas raras. Por ejemplo, que yo quería coger un objeto y no calculaba bien las distancias, por así decirlo. O sea, iba a coger una taza y no llegaba, o al contrario, me pasaba. O iba a dejar la taza sobre la mesa... Y la dejabas en medio del aire. Sí, o le pegaba una hostia a la mesa porque pensaba que la mesa estaba más abajo. No sé si me estoy explicando. Sí, sí, sí. Y eso junto a otras cosillas que yo me iba explorando, yo dije, uy, esto a mí no me gusta nada. Empecé a estar mejor en el sentido de que ya empecé a permitir la luz, el sonido. Porque, bueno, solo os tengo que decir que tuve que ir a hacer una... Bueno, más adelante, esto fue más adelante.
Estamos hablando de ya meses después. Habían pasado ya como tres meses. No podía salir a la calle porque la gente y los coches me mareaban. Claro, es que es muy loco, ¿eh? Sí, es que es muy fuerte, yo decía, pero bueno. Y nada, bueno, entonces ahí, cuando ya empecé a tolerar la luz, el sonido, ahí es donde entraron en juego los audiolibros. Porque yo leer no podía leer porque me mareaba. Y como que se me juntaban las letras, era una cosa muy rara. Y bueno, acuérdate que yo al principio era muy contra audiolibros. De hecho. esa no es leer, eso no mola porque tienes que leer oliendo el libro, ¿te acuerdas? de hecho era más, era muy de que no, que no, que no, que no, que es que tú tienes que tener, no me sirve ni en digital que tengas que pasar las páginas y los libros que vuelan y tal pero muchísimo, ¿eh?
sí, sí, que tú me hablabas de lo bueno que eran los libros estos digitales porque tienes muchos libros dentro y yo te decía no, no me gusta porque aparte, yo te decía también como, sí, exacto, la sensación de tocar la hoja, que sigo diciendo lo mismo, la sensación de tocar las páginas, de oler el libro sí, pero benditos audiolibros y benditos libros digitales cuando se necesitan claro, es que de repente tú ahora, bueno, de hecho vas a hablarlo cómo te salvaron los audiolibros pero muchas veces se nos olvida que hay gente que directamente no puede ni leer en digital ni leer en físico, porque simplemente no puede hacerlo y esos audiolibros le salvan la vida es la forma que tienen de acercarse a las historias totalmente, totalmente, entonces yo ahí dije ala, recoge cable, recoge cable y comete tus palabritas con patatitas y nada, entonces me salvaron, literal, porque claro, todas las horas que yo pasaba que conmigo misma que fueron demasiadas no, nunca son demasiadas pero que llega un momento en que además al ser médico estás pensando cosas que a lo mejor otra persona no piensa. No sé si me explico conforme a la enfermedad. Yo estaba todo el rato analizando y haciendo posibles diagnósticos entonces cuanto más me acercaba a un diagnóstico que desgraciadamente fue al final lo que resultó ser, pues claro, más ansiedad anticipada, más miedo, más tal en fin. Entonces a mí los audiolibros me vinieron muy bien para calmar y para conectar con otra parte y no estar todo el rato viviendo la angustia, que luego la angustia hay que transitarla, hay que pasarla, hay que tener herramientas para gestionarla y es un aprendizaje. Sí, pero un ratico no tiene que ser todo el rato durante semanas y semanas claro, claro, y entonces, bueno, pues los audiolibros me salvaron, fue Jai la que me lo dijo, Jaiza fue la que me dijo tía, no seas tonta, prueba con esto y nada, y pues eso me salvó, entonces me audio escuché mogollón de libros también debo decir que bueno, ahí fue cuando me escuché la trilogía de El cuarto mono es verdad, es verdad que me lo dijiste tú, maravillosa maravillosa, o sea fue genial, me encantó toda la trilogía, pero luego encima, como debo decir a favor de los audiolibros, porque a ver, inciso Adriano, que los que escuchan esta versión realizada saben que es mi novio maravilloso, el mejor novio del mundo mundial, lo siento chicas, lo tengo yo solo está por debajo de mí y ya está vale, vamos a dejarlo así el caso es que Adri me leía, bueno, Adriano me lee en general, cuando estudias un poco me lee, pero en aquel momento el pobrecito me leía y a ver, voy a deciros una cosa no es lo mismo leer por ejemplo en Colmillo Blanco cuando te están relatando que la madre de Colmillo Blanco se está encargando de seducir a los perros de los humanos y luego el resto de la manada los despedaza como te lo lee Adriano que como te lo lee a lo mejor un narrador profesional como Luis Posada o sabes pequeños matices quizás pequeños matices, sí, efectivamente porque es que, pobrecito que Adriano, como digo yo bastante que lee, en el sentido de que hay gente que ni eso, pero bueno pues obviamente cambia mucho la historia entonces los audiolibros lo bueno que tenía es eso, que es que son narradores profesionales que muchas veces son dobladores de cine, que te meten tanto en la historia, que concretamente el del cuarto mono, ahora no me acuerdo quién lo dobló, creo que era el que hace de Ross en Friends me quiere sonar que sí yo no me los he escuchado pero sí me suena que cuando me estabas hablando de los audiolibros me dijiste que era él, yo creo que sí que es él, ¿eh?
Sí, luego busco su nombre porque me parece feo decir es Ross el de Friends y bueno, genial, porque encima cambia el tono según el personaje que está leyendo entonces tú ya vas haciéndote la composición en la imaginación pero es que hubo un momento Tú que te has leído la trilogía Sabes que hay momentos críticos Que sumado a la voz de esta persona Y al tono que le da Ostras Pedrín, o sea, te cagas Es muy chulo De hecho, me gustaría Si alguna vez vuelvo a meterme en esta historia Creo que probaría a escucharlos Por ver la diferencia por todo lo que me has dicho De los audiolibros Porque me picaste mucho el billete Uf, esto es que es muy bueno Yo inicialmente la primera vez cuando me lo dijo ya y me lo puse fue como, ay, no me está gustando ¿sabes? porque no parece que como que te lo condiciona, ¿sabes?
pero yo dije, a ver, ¿es esto o nada? claro, y más, ya en una situación tan desesperante como la que estabas, no te queda otra que hacer la prueba por lo menos claro, y nada, y bueno, la prueba salió a pedir de boca nunca mejor dicho y bueno, si quieres comentamos un poquillo porque hemos hablado mucho de mí y nada de los libros, el tema del Cuarto Mono, ¿te apetece o no? Pues sí, de hecho si quieres, lo que vamos a hacer es comentar un poquito en este primer audio qué te pareció o qué nos pareció el Cuarto Mono y ya en el segundo audio otras lecturas o otros audiolibros Me encanta A mí me gustaría, porque sabéis que del Cuarto Mono hemos hablado bastante en travesura, sabéis que es un thriller dividido en tres libros es una trilogía en la que Bueno, la historia que te cuentan en el primero, digamos que se alarga hasta el tercero, y con los mismos protagonistas y los mismos villanos de fondo.
la gran diferencia yo creo Tere del cuarto mono con otros libros es quizá el grado extra de situaciones un poquito tétricas siniestras, un poquito gore incluso y sobre todo la personalidad de un villano que muchas veces te gusta incluso más que los protas y es algo que a mi me atrapó desde el primer momento pero que no sé si he escuchado las sensaciones son las mismas o no es la gran duda que yo tengo totalmente, además es que con la con la voz del es Alberto Mieza el doblador vale, sí para comentarlo, Alberto Mieza la voz que él pone al protagonista no es una voz falsa me refiero, no es una voz caricaturizada pero sí que le imprime un tono pues de psicópata entonces te lo crees más pero también como tú dices tiene un componente humano es lo que te digo, no es una voz caricaturizada de un villano de dibujos animados sino que tiene un tono de maldad es como que la voz tiene un tono de maldad donde tú lo estás escuchando y estás diciendo es que solo con estas palabras básicas hay un diálogo que tienen ellos como los protagonistas, por así decirlo que es que Alberto Mieza juega mucho con el cambio de tono para saber qué personaje está hablando, porque claro, cuando tú no lo estás viendo, no estás viendo los guiones y entonces juega con los cambios de tono, es una conversación totalmente normal no te saca de contexto el tono de él, sin embargo al contrario, te mete, pero estás cagándote o sea, tú dices, jolín, estoy yo manteniendo esta conversación y estaría llorando en plan, no, por favor, no me hagas nada es que, sobre todo, bueno, tú lo sabes el cuarto humano tiene también un componente muy importante centrado en unos diarios del pasado del villano que tiene como un papel muy importante ¿no? en la historia ¿cómo está narrado? o sea, quiero decir ¿cómo te narran las escenas del diario?
porque muchas veces te están contando la infancia de un niño ¿Cómo te narran eso? ¿Te ponen la voz de un niño? ¿O te mantienen la entonación? No, no, no, te mantienen la entonación Pero ya no de psicópata, sino como de O sea, es la misma Es el mismo tono Pero sin Como sin sadismo imprimido Entonces, sí que te crees que es un niño El que está contando El que está narrando el libro O sea, el diario Yo me imaginaba al niño A él de niño a él en niño eso creo que es el gran potencial de un audiolibro sobre todo cuando en tu caso encima no tienes la forma de leerlo, es que en realidad le da un punto extra que muchas veces macho, me da un poquito de envidia envidia sana, ¿no? porque yo cuando lo leo, muchas veces pienso el audiolibro, por ejemplo, Reina Roja que la persona que lo ha narrado es Niki, que la conoceréis del Mundo Today y demás he escuchado fragmentos sueltos y tengo la sensación de que la experiencia de escuchar el audiolibro tiene que ser incluso superior a la de leerlo por la fuerza, el carácter y demás que le pone a la lectura, macho es diferente, lo que pasa es que sí, yo creo que incluso tiene, como tú dices, un valor añadido sobre todo si son buenos dobladores es que claro, estamos hablando de profesionales luego hay otros audiolibros de otros libros que pues a lo mejor está narrado incluso por el propio autor que generalmente también narra muy bien porque al ser su historia saben dónde incidir pero bueno que puede quedar diferente a mí la experiencia me gustó mucho y vamos que me salvó literal eso te iba a decir porque de hecho empezaste con el cuarto mono pero leíste luego, o sea, escuchaste luego muchísimos más audiolibros ¿no?
sí, ahora te contaré Pero desde la trilogía del cuarto mono entré con Eduardo Mendoza porque necesitaba en esos momentos de mi vida reírme y a mí el que me hace reír siempre es Eduardo Mendoza. Me he leído toda su bibliografía y bueno, ya te iré contando. en otros capítulos de hecho, cortamos aquí chicos espero que os haya gustado este regreso de Tere, vais a tener como siempre uno al mes y nos vemos muy prontito el mes que viene con más T con T
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