DIOS TE AMA Y NADA CAMBIARÁ ESO (Cristian Centeno)
Sobre este episodio
Temporada 2 - Episodio 10 La palabra de hoy tiene que ver con definiciones que a veces nos han explicado, cuando damos nuestros primeros pasos en el camino del Señor. Conceptos que son extremadamente básicos, pero entendemos que cuando uno crece la palabra tiene que ser completamente distinta y estas definiciones nos quedan perdidas, olvidadas o insignificantes y es ahí donde radica la verdadera libertad de la vida cristiana. El concepto de iglesia, Pablo cuando le escribe a los Romanos hace referencia a la congregación y en uno de los versículos (16:5) “Saludad también a la iglesia de su casa”. “19 Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros. 20 Y cuando les hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor. 21 Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío. 22 Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. 23 A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos. Incredulidad de Tomás 24 Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino. 25 Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. El les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré. 26 Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. 27 Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. 28 Entonces Tomás respondió y le dijo: !!Señor mío, y Dios mío! 29 Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron.”. Juan 20:19-29 (DHH)