La tragedia de Nina Simone - José de Segovia
Sobre este episodio
Como niña prodigio, Eunice Waymon creció tocando el piano y el órgano en los cultos que su madre presidía como predicadora metodista. Ella no quería cantar gospel o soul, sino interpretar música clásica, algo que era casi imposible para un músico afroamericano. Se preparó en la prestigiosa escuela de Jilliard, pero rechazaron su solicitud en el instituto Curtis de Filadelfia. Se dedicó entonces a tocar en un club nocturno, donde tenía que cantar, para poder vivir. Es entonces cuando adoptó el nombre de Nina SImone... Con ese nombre intenta ocultar su identidad secular a sus padres, pero no olvida sus raíces en el gospel y el espiritual negro, que forma una parte importante de su repertorio. "Si oras bien (el Cielo te pertenece)", "Más cerca, bendito Señor", "Cuando veo la sangre" o "Bálsamo en Galaad" son himnos tradicionales que ella cantaba, pero también utiliza material contemporáneo inspirado en el góspel como "El tiene todo el mundo en sus manos", "Fruto prohibido", "Seré liberada" o "Toma mi mano, precioso Señor". En este programa de EL sueño se ha acabado nos concentramos en las composiciones propias del disco de 1972, "El evangelio (o el góspel) según Nina", que incluye canciones como "Oh, pecador" y "No es culpa de otro, sino mía". José de Segovia describe la tragedia de su vida y su terrible final, enajenada del público y de sí misma...