2 de Reyes (Ruta 66) - José de Segovia
Sobre este episodio
"Un reino dividido contra sí mismo, no puede permanecer", dice Jesús. Del capítulo 12 del primer libro de Reyes hasta el 17 del segundo vemos el reino de Salomón dividido en dos, norte y sur, Israel y Judá, para acabar con un mensaje de juicio que anuncia el exilio. Nos adentramos en esta parada en la Ruta 66 con José de Segovia, de la mano del violonchelista francés afincado en Valencia, Matthieu Saglio en este mundo oriental, que nos introduce también el grupo madrileño de folk-metal Mago de Ozo en Finesterra... El libro comienza con la partida de Elías, el más grande profeta de Israel, que en uno de esos extraños intervalos milagrosos del Antiguo Testamento, da señales de gracia en medio de la confusión que prevalece. El pianista de Dylan, los Stones y tantas otras leyendas del rock, Al Kooper reflexiona sobre la Advertencia que "Elías anunció al lado de la montaña / Enoc también en los valles / Un hombre va a cambiar las cosas / como si fuera uno de nosotros". Su subida a los cielos nos habla sobre la esperanza que cantan las dos grandes renovadoras del country, Allison Krauss y Gillian Welch en un tema de la película de los hermanos Cohen, O Brother, que comentamos a continuación en la escena del bautismo, al que parece apuntar la señal de la curación de Naaman por Eliseo, sobre la que cantan otros hermanos, los Louvin, en su canción sobre El río Jordán. Eran dos hermanos muy diferentes, los dos de educación bautista, pero uno de vida piadosa y otro atormentado por sus muchos "demonios", una lucha que sólo se puede ganar con la "Espada" sobre la que canta Bruce Springsteen en uno de sus últimos discos... El libro de Reyes nos muestra que aunque el hombre es siempre religioso, podemos servir a dioses equivocados, como nos recuerdan Los Simpson, la más grande familia animada de la televisión actual, que duda a veces si seguir yendo a la iglesia. Dónde esta ese Dios de amor del que hablan los cristianos, se pregunta Randy Newman en una de sus irónicas canciones, antes de hacerse famoso por las películas de Pixar. Es la perplejidad a la que se refiere el malogrado Harry Nilsson en un tema que compuso para Cowboys de medianoche, por el que supone que Dios debe estar en la ciudad de Nueva York. Es allí donde le busca Woody Allen, queriendo dar "el paso de fe" en Hanna y sus hermanas. Así también se preguntarán los judíos en el Exilio con Bob Marley, dónde está Dios en Babilonia... "¿Podrá resurgir vida de los huesos de Eliseo?", se pregunta el tempranamente fallecido cantautor cristiano Rich Mullins. La respuesta final nos la dan los irlandeses U2 en una de esas oraciones con las que acaban a veces, sus discos, Yahweh. En ella nos recuerdan que hay siempre dolor antes de nacer a la vida en un nuevo amanecer. Con él rogamos a Yahvé que "tome estas manos / enseñándolas qué llevar / no haciendo de ellas un puño". Y con su desarmante sinceridad. nos unimos a la oración de ese "bocazas" que es siempre Bono, para rogar: "¡Toma mi boca! / ¡Tan rápida para criticar! / Y ¡dale un beso!"...