Job II (Ruta 66) - José de Segovia
Sobre este episodio
"Sólo podemos entender a quien amamos", dice el poeta alemán Goethe. Los amigos de Job no le entienden, porque no le aman realmente. Como se suele decir, quien tiene esos amigos, ¡no le hacen falta enemigos! Lo sorprendente es que sus palabras hallan eco en muchos creyentes. Sus largos discursos ocupan la sección más extensa de Job. En ella demuestran no conocer la dimensión espiritual del mal, Para ellos, además, el juicio es aquí y ahora. Por eso la fe, la esperanza y el amor se convierten en moralina y sermones. De esto último sabía mucho Sammy Davis Jr., que se acabó convirtiendo al Islam, cansado de las pláticas vacías de la iglesia afroamericana. Hoy comenzamos con su versión de la Ruta 66. La idea de que lo que siembras, eso cosechas, aparece en todas las religiones, incluso en la Biblia, pero se puede confundir con el "Mal Karma" (1987) de la canción del tempranamente fallecido Warren Zevon, que tenía fama de intratable. Los amigos de Job no piensan en el diablo. Se olvidan de la sutilidad del "ángel de luz". Su seducción la percibe claramente Joaquín Sabina en la canción de su segundo disco "MI amigo Satán" (1980). Ese conflicto espiritual se muestra muy bien en el "horror teológico" de "La cosecha" (2007), o "Prueba de fe", como se llama a la película en Hispanoamérica, cuando la misionera interpretada por Hilary Swank ha perdido a su familia y se convierte en una escéptica científica, desmontadora de milagros. Todo parece pensar que "Dios está lejos, ocupado", como canta con su agreste voz, Tom Waits. En el moralismo que se educó Brandon Flowers con los mormones de Utah, no siente más que miedo a la muerte. Con las palabras de Job 14:15, escribe la canción de The Killers, "¿Por qué sigo contando?" (2006). Ante las injusticias de la vida, la Gracia que encarna con su nombre el personaje de Nicole Kidman en Dogville (2003) del danés Lars Von Trier, no tiene más esperanza que la venganza. Escuchamos una escena de la película y nos preguntamos cómo se puede soportar tanto dolor. Job no sufre como cualquiera de nosotros. Es "El rey del dolor" (1983), como canta Sting en The Police. Apunta al Varón de Dolores que en su confusión clama en la Cruz, sintiéndose abandonado. Su infierno es nuestra salvación. El argentino Andrés Calamaro observa en segundo disco, "¡Qué vida cruel!" (1985). Ante la tragedia no cabe, a veces, más que el "Silencio". Abrumado por la incomprensión de "La última tentación". Scorsese se sumerge en la novela del escritor católico japonés que muestra el dilema de los misioneros jesuitas portugueses, que estaban siendo crucificados, por el rechazo al cristianismo en Japón. Su película de 2016 nos habla del silencio de Dios en la Cruz. En ella se basa la fe que se sostiene frente al desprecio y la tentación a abandonar. Bob Dylan encontró ambas cosas cuando profesó su fe en Jesús en 1979. Escuchamos su "Yo creo" y con Paul Weller en Style Council. "Gritamos arriba" (1984), sabiendo que la respuesta está en el Cielo...