La globalización de la pelota.
Sobre este episodio
Editorial de #caminatasyconversas En estos días asistimos a esto fenómenos cada vez más evidente del poder concentrado. La lógica del mercado invade los estadios y transforma al ciudadano en consumidor reduciéndolo a moneda de cambio. Es tanta la fiebre que hasta el Papa saluda a “vocé” mezclándose con le mundanal ruido. Mientras las noticias se concentran en un territorio de 100 X 60, sacerdotes y laicos católicos son asesinados en todo el planeta, los medios de comunicación olvidan su identidad y lo que pasa en la región para ir tras la pelota. Los periodistas se escandalizan por un penal que no fue y apuntan a la cabeza del árbitro, pero se cuidan de elevar la puntería hacia quienes manejan el futbol. La FIFA es un empresa multinacional más, que cada cuatro años cambia de sede por un mes, luego levanta campamento rumbo al otro espacio geográfico elegido para el próximo m mundial, pero se desentienden de las consecuencias sociales que dejan a su paso. Los gobiernos son cómplices de este perverso sistema, y cuando digo gobiernos no me refiero solo a Dilma, también lo fue Mussolini en la Italia fascista de los años 30, en Argentina en el 78, España, Japón, Sudáfrica, los paises perdiendo su poder regulatorio a manos de la presión de las multinacionales.