La operaciÓn varsity blues el mayor fraude de admisiÓn universitaria
Sobre este episodio
LA OPERACIÓN VARSITY BLUES EL MAYOR FRAUDE DE ADMISIÓN UNIVERSITARIA Fueron 50 personas en total. 33 padres adinerados. Dos administradores de Sat y ACT. Un supervisor de exámenes, nueve entrenadores deportivos de universidades Y un administrador de la universidad. Todos fueron acusados en la Operación Varsity Blues. El mayor escándalo de admisión universitaria. Ocurrió en el 2019. Sin embargo, el fraude se desarrolló durante años. El nuevo documental de Netflix vuelve a centrar la atención en este caso de estafa. Año 2011. Rick Singer crea una empresa de asesoramiento universitario. Y le llama ‘The Key’. Aunque, su negocio era conocido como ‘la puerta lateral’. Así operaba. Por una parte, facilitaba trampas para los exámenes de acceso a las pruebas de ACT y al SAT. El truco consistía en que los estudiantes tenían que fingir que necesitaban un tiempo extra para concluir los exámenes. Y luego, los terminaban con la ayuda de un supervisor. El supervisor que estaba contratado por el negocio de Rick Singer. Este se encargaba de corregir las respuestas de los estudiantes y de hacer que obtuvieran la nota que necesitaban. La otra parte de la empresa de Singer se dedicaba a sobornar a los directores y entrenadores deportivos en las universidades. Ese dinero aparentaba ser una donación a sus programas. En realidad, estos pagos personales servían para que reclutaran a los estudiantes como atletas. Muchos de estos estudiantes declararon que desconocían lo que tramaban sus padres con la empresa de Singer. Los progenitores implicados abonaron entre 200.000 y 6,5 millones de dólares. Para garantizar que sus hijos fuesen aceptados en universidades de élite. En instituciones como la Universidad del Sur de California, Yale, Stranford o Georgetown. El dinero del soborno de los padres pasaba a la falsa organización benéfica de Singer. La que se encargaría de hacer llegar a los programas deportivos de las universidades y a manos de los entrenadores que formaban la trama. The key funcionó muy bien de 2011 a 2019. Por la puerta lateral de Singer se colaron negocios muy rentables. El propio Rick llegó a percibir 25 millones de dólares. El entramado empezó a tambalearse por la investigación a un ejecutivo financiero, Morrie Tobin. Tobin fue acusado de fraude financiero. En su declaración, les habló a los agentes de un entrenador de fútbol americano de Yale. Les confesó que este aceptaba sobornos de famosos. Morrie Tobin dio el chivatazo al FBI a cambio de conseguir una mejora en su condena. Las autoridades tiraron del hilo y este les condujo hasta Rick Singer. Y lo capturaron en septiembre del 2018. Al escuchar los cargos, Singer aceptó colaborar con el FBI para hacer caer todo su esquema piramidal Ponzi. Los agentes le pusieron un micrófono oculto. Singer tuvo que llamar y visitar a sus clientes para que los agentes grabaran las conversaciones. Rick se inventó la excusa de que se tenía que realizar una auditoría en su fundación. Fue el gancho perfecto para que cada progenitor y cada implicado, revelase la cantidad que había invertido en la trama. Finalmente, Singer se declaró culpable de todos los cargos presentados contra él. Los de crimen organizado, lavado de dinero, fraude fiscal y obstrucción a la justicia. Como Singer se ofreció a colaborar con la justicia, el tribunal ha decidido reducir su condena. De momento, su caso sigue en proceso. Singer se enfrentaría a la pena de una multa de 1,25 millones de dólares y algunos años de cárcel. El FBI comenzó a detener a los famosos que componían el entramado del fraude. Arrestaron a la actriz Felicity Huffman. También a la intérprete Lori Loughlin. Entre otros influyentes padres de familia. Mark Riddell fue el supervisor de los exámenes. El que realizó las trampas en los exámenes de ingreso a la universidad. Junto a él, apresaron a muchos entrenadores y directores deportivos de las principales universidades de Estados Unidos. Les acusaron de cometer chantaje y fraude. La mencionada actriz Felicity Huffman pagó 15.000 dólares a la falsa fundación the key. Lo hizo para facilitar que su hija accediese a la universidad que quería. Felicity se declaró culpable en mayo del 2019. Por otro lado, Lori Loughlin y su marido donaron 500.000 dólares para que sus hijas fueran reclutadas por el equipo de remo de una prestigiosa universidad. En mayo del 2020 aceptó los cargos. La mayoría de los padres implicados fueron condenados a unos meses de prisión, una multa de unos 150.000 dólares y a prestar 200 horas de servicio comunitario. Por último la popular Youtuber Olivia Jade también confesó su participación en este caso. El cerebro de toda la trama, Rick Singer, sigue sin ser sentenciado aún. Tal y como se ve en el documental de Netflix. Este caso sacudió los cimientos del sistema universitario de los Estados Unidos.