LOS ULAS UNA FAMILIA QUE CAMINA A 4 PATAS
Sobre este episodio
LOS ULAS UNA FAMILIA QUE CAMINA A 4 PATAS Los Ulas son una familia que vive en el sur de Turquía. Su extraño caso se divulgó hace poco. Algunos de sus integrantes caminan a cuatro patas. La ciencia se ha interesado por esta peculiaridad. Y han surgido teorías de todo tipo. Como que se trataba de una etapa retrospectiva de la evolución. Conozcamos más a fondo este hecho. La familia Ulas es numerosa, la conforman 19 hijos y los padres. Cinco de los hermanos presentan una rara condición que les obliga a desplazarse a gatas. En el año 2006 la BBC emitió un reportaje sobre la familia que camina a cuatro patas. A partir de ahí, se habló de una especie de eslabón perdido. Una vuelta atrás en la evolución. Un equipo de expertos compuesto por neurólogos, fisiólogos y podólogos investigó esta rara condición. Ha sido descrita como Síndorme de Uner Tan. Los que la sufren, exhiben características parecidas a nuestros antepasados, primates en el andar. Los padres de los cinco hermanos relatan cómo ocurrió todo. Cuando eran bebés, gateaban con normalidad, es decir, se apoyaban en las rodillas y en las manos. A medida que fueron creciendo notaron que perdían el equilibrio al intentar levantarse. Les costaba mucho mantenerse erguidos. Por lo tanto, se adaptaron y comenzaron a moverse con las piernas estiradas y las palmas de las manos sobre el suelo. El diagnóstico de los hermanos fue el de ataxia cerebelosa. Es un defecto congénito y se caracteriza por la falta de equilibrio y coordinación. Los que lo padecen tienen dificultades para desplazarse con el apoyo de las piernas, poseen un lenguaje reducido y una postura encorvada. El cerebelo es la parte del cerebro que controla el equilibrio. Al haber un fallo, hace que estas personas busquen la estabilidad sobre los cuatro puntos de apoyo. Además, influyeron las condiciones ambientales y de nutrición. Los hermanos viven en zonas pobres y aisladas. Por lo tanto, no recibieron la adecuada atención médica para tratar este problema desde la infancia, por ejemplo, con andadores. Sin duda, es un caso llamativo.