ANTES DE LOS DIOSES: 300.000 AÑOS MIRANDO AL CIELO
Sobre este episodio
ANTES DE LOS DIOSES: 300.000 AÑOS MIRANDO AL CIELO — Imagina que comprimimos toda la historia del *Homo sapiens* en un solo día. — Veinticuatro horas. — Nosotros aparecemos hace unos **300.000 años**. — Pero el cristianismo no llegaría hasta aproximadamente los **últimos diez minutos** de ese reloj. — El islam aparecería después. — El judaísmo, tal como fue desarrollándose históricamente, también ocuparía apenas una pequeña fracción de ese enorme día. — Y, sin embargo, sus dioses son presentados por millones de personas como verdades eternas. — Ahí aparece una pregunta incómoda. — **¿Dónde estuvieron durante los cientos de miles de años anteriores?** — Nuestros antepasados nacían. — Amaban. — Tenían hijos. — Cazaban. — Aprendieron a dominar el fuego. — Enterraban a sus muertos. — Fabricaban herramientas. — Creaban arte. — Hacían música. — Contemplaban las estrellas. — Y seguramente también se preguntaban qué demonios significaba estar vivos. — Pero no conocían a Jesucristo. — No conocían a Alá tal como lo concibe el islam. — No habían leído la Biblia. — Ni el Corán. — Ni la Torá. — No conocían los Diez Mandamientos. — No existía el Vaticano. — No existía La Meca como centro del islam. — No había iglesias. — Ni mezquitas. — Ni una doctrina universal que les explicara qué debían creer. — Y cuidado. — Eso **no significa que nuestros antepasados fueran ateos**. — Sería otro dogma disfrazado de certeza. — La arqueología ha encontrado enterramientos humanos deliberados de hace aproximadamente **100.000 años**. — Algunos contienen ocre y objetos simbólicos. — Podrían reflejar rituales y alguna concepción de la muerte que hoy ya no podemos reconstruir. — Muchísimo después aparece un lugar extraordinario. — **Göbekli Tepe.** — Hace unos **11.500 años**, los cazadores-recolectores levantaron enormes estructuras de piedra en la actual Turquía. — Pilares monumentales. — Animales esculpidos. — Espacios probablemente relacionados con ceremonias y rituales. — Y esto ocurrió cuando las comunidades de aquella región estaban atravesando la transición entre la caza y recolección y las primeras sociedades agrícolas. — La espiritualidad, por tanto, podría ser antiquísima. — **Las religiones actuales, no.** — Y esa diferencia lo cambia todo. — Porque los seres humanos llevamos cientos de miles de años intentando comprender el mundo. — Pero las respuestas han ido cambiando. — Unos pueblos vieron espíritus en la naturaleza. — Otros levantaron dioses para explicar el Sol, la lluvia, la fertilidad o la muerte. — Después llegaron los grandes panteones. — Egipto. — Mesopotamia. — Grecia. — Roma. — Dioses que parecían eternos para quienes creían en ellos. — Hasta que dejaron de serlo. — Zeus fue adorado. — Ra fue adorado. — Osiris fue adorado. — Júpiter fue adorado. — Tuvieron templos. — Sacerdotes. — Ofrendas. — Rituales. — Millones de personas organizaron parte de sus vidas alrededor de ellos. — Hoy los llamamos **mitología**. — Y aquí aparece otra pregunta demoledora. — **¿Qué diferencia una mitología muerta de una religión viva?** — Para el creyente, muchísimo. — Para un historiador, ambas forman parte de la extraordinaria historia humana de nuestras creencias. — Quizá el verdadero protagonista nunca fueron los dioses. — **Quizá fuimos nosotros.** — El animal que descubrió que iba a morir. — Y necesitó encontrar una explicación. — El animal que miró un rayo sin comprender la electricidad. — Que contempló el Sol sin conocer la fusión nuclear. — Que vio desaparecer a sus seres queridos sin saber qué significaba realmente la muerte. — Y comenzó a contar historias. — Algunas desaparecieron. — Otras sobrevivieron. — Algunas se convirtieron en mitología. — Otras todavía tienen miles de millones de seguidores. — Pero hay algo que precede a todas ellas. — **La vida.** — Antes de las iglesias, ya vivíamos. — Antes de los libros sagrados, ya amábamos. — Antes de los mandamientos, cooperábamos para sobrevivir. — Antes de preguntarnos qué había después de la muerte, ya teníamos delante el extraordinario problema de estar vivos. — Y quizá ahí esté la gran revolución de ser **Terrenal**. — No hace falta resolver lo indemostrable para maravillarse ante lo real. — No necesitas saber qué existe después de tu última respiración para decidir qué hacer antes de ella. — Porque antes de cualquier dios que podamos nombrar... — Antes de cualquier religión que podamos escribir... — Antes de cualquier templo que podamos construir... — **ya estaba aquí el ser humano haciendo preguntas.** — Y seguimos haciéndolas. — La diferencia es que ahora disponemos de algo que nuestros antepasados jamás tuvieron. — Trescientos mil años de experiencia detrás de nosotros. — Ciencia. — Historia. — Arqueología. — Y la libertad de preguntar: — **¿Lo creo porque puedo demostrarlo?** — **¿O lo creo porque alguien me enseñó que no debía cuestionarlo?** — Ser Terrenal no significa tener todas las respuestas. — Significa atreverse a formular las preguntas. — Porque quizá nuestra herencia más antigua no sea creer. — **Sea pensar.** — **Sea desarrollar un pensamiento crítico.** — Porque antes de preguntarnos por la eternidad... — **convendría aprender qué vamos a hacer con esta vida.**