Toda una vida dedicada a la trashumancia
Sobre este episodio
Florencio Rodríguez es un vecino de Brazatortas recién jubilado que desde los 16 años ha sido pastor trashumante hasta que en el 2004 el foco de “lengua azul” aparecido en Cádiz impidió el trasiego de ganados “aunque fuera a 700 kms de distancia” . Aquella decisión rompió con una tradición de la que guarda buenos y malos recuerdos. Las llamadas fiebres de malta le obligaron a trashumar cuando tenía tan solo 16 años de Segovia al Valle de Alcudia al tener que sustituir a su padre que contrajo la enfermedad de la brucelosis. Desde entonces ha ejercido como pastor trashumante durante más de treinta años. Ha pastoreado su ganado por varias fincas del Valle de Alcudia .