El impagable trabajo de las voluntarias de Cáritas
Sobre este episodio
Si ya de por sí el confinamiento derivado de la crisis pandémica que padecemos provoca situaciones de obligada incomunicación en muchas personas, en el caso de los mayores, ese aislamiento social puede causar soledad, y a su vez puede convertirse en un riesgo de salud para algunas personas. Para contrarrestar los efectos de la soledad, Cáritas tiene en marcha un programa denominado “mayores rurales” con el que se intenta atender y ayudar a los ancianos que así lo requieran de 15 pueblos de la provincia. En total hay 61 voluntarios atendiendo a 139 personas mayores en toda la provincia. En Corral de Calatrava son siete vecinas voluntarias las que realizan esta labor impagable, de atención, acompañamiento y seguimiento de una treintena de mayores del pueblo. La mayoría de estos mayores son personas octogenarias que viven solas en sus hogares, a quienes ayudarles se convierte en una labor “agradecida y reconfortante” para quienes la realizan, destacaba Genoveva Zamora, directora de Cáritas en Corral de Calatrava desde hace seis años.