ESPAÑA, SANTUARIO SUBMARINO PARA EL EJE
Sobre este episodio
Durante la Segunda Guerra Mundial, el régimen franquista proclamó una estricta neutralidad que en la práctica se tradujo en una no beligerancia favorable a las potencias del Eje. Los puertos y costas de España funcionaron como un santuario logístico clandestino, permitiendo el reabastecimiento nocturno de submarinos alemanes e italianos mediante buques nodriza y empresas pantalla. Esta colaboración secreta incluyó operaciones de sabotaje submarino contra Gibraltar desde el petrolero Olterra y el apoyo de una compleja red de espionaje y vigilancia marítima. Sin embargo, la presión de los Aliados, materializada en un drástico embargo de petróleo liderado por Estados Unidos, forzó al gobierno español a desmantelar estas bases clandestinas en 1944.