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Las Alegrías de Job, Una interpretación del libro de Job… Quinta Parte

· 2 h 28 min

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Las Alegrías de Job, Una interpretación del libro de Job… Quinta Parte. Por Fiedrich Weinreb Ver texto completo en mi blog https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2022/06/04/estudios-de-tora-25/ El Secreto del Sufrimiento. Enemistad en la raíz. El tema es inagotable, porque en cada tiempo, cada ser humano tiene su propia historia de Job. En la tradición judía existen muchísimas interpretaciones diferentes, dependiendo del periodo de tiempo en que surgieron o de la persona que se ocupaba de Job. La enseñanza oral es extremamente flexible, porque en ella se expresa la diversidad de la vida. Al hablar, el silencio queda roto, porque el ser humano ya no es capaz de comprenderlo. Se rompe en letras y palabras, y el hablar, por tanto, es una especie de extravío del ser humano, un exilio: la unidad queda rota. Y si ahora vamos a hablar de Job, espero que algo pueda traspasar la frontera de la palabra. Porque la voz no solo lleva aquello que es acústica audible, es decir, lo que oye mecánicamente con los oídos, sino también muchos tonos superiores e inferiores: lo que sale de la boca del ser humano es su vida, sus miserias o quizás su felicidad. Con las palabras se expresa, al mismo tiempo, el silencio que acompaña. El silencio del que habla se encuentra con el silencio del que escucha y en esos silencios se forja toda comprensión. Si hablamos de Job, debiéramos llegar a un punto de encuentro donde podamos vivirlo conjuntamente. Yo creo que Job puede ser vivido, porque todo ser humano tiene a Job dentro, como parte de su vida. ¿No es cada uno de nosotros Job? En otra ocasión he hablado de las alegrías de Job, esta vez quisiera hablar del secreto del sufrimiento, de aquello que está oculto en el sufrimiento. El nombre Job, según la escritura hebrea, se interpreta como “enemigo”. La enemistad, está dicho, es la manera de vivir en este mundo. Siempre estamos frente a oposiciones porque, curiosamente, no podríamos existir sin ellas: lo exterior y lo interior, la vida y la muerte, gusto y disgusto. Estamos constantemente luchando entre dos polos, y siempre frente a un enemigo. Y si Job vive una buena vida y tiene bienestar, la pregunta en el cielo es: ¿Cómo es posible que nunca vea al enemigo? Y viene Satanás. Si encontramos que todo es bueno y bonito, olvidamos que nuestra existencia es un “ser hacia la muerte”, como la filosofía lo expresa. Queda excluida así la pregunta por la muerte. Esta supresión de la muerte en nuestro interior ¿no es ofensiva para la creación y su creador? Y quizás es el comienzo de la lucha contra el enemigo de fuera. Lo mismo vale en cuanto a la maldad. En la sociedad encontramos muchos puntos de conflicto: los capitalistas, la izquierda, los neoliberales, todas imágenes de enemigos, y únicamente para evitar la confrontación con el enemigo de dentro. El ser humano en imagen de Job es alguien que tiene que ver con una enemistad en su interior y con la lucha correspondiente. En Números 21,14, se habla del Libro de las batallas del Señor. Se cree que el libro está perdido, porque es imposible de localizar. Olvidando que todo lo revelado es, de hecho, el libro de las batallas del Señor. Quizás estas batallas dentro del ser humano estén perdidas, porque ya no comprendemos las guerras de Dios y, por tanto, se busca la confrontación en el mundo. No comprendemos ya el significado de las palabras del Cantar de los Cantares, de los sesenta valientes que rodean la litera de Salomón, todos con espadas, diestros en la guerra; cada uno su espada sobre su muslo, por los temores de la noche. (Cantar 3,7-8). Si se proyectan estas imágenes al exterior, se estará luchando contra fantasmas. Porque somos incapaces de reconocer lo oculto bajo el velo de lo manifiesto. ¿No sentimos que se trata aquí de imágenes soñadas? Si nos gusta interpretar los sueños humanos ¿por qué esta antipatía hacia el sueño de la Biblia, regalado por Dios al ser humano y por qué nos da tan absolutamente igual? Un principio importante para la interpretación del significado del sueño divino en la Biblia, es el principio siguiente: en la Biblia no hay ni antes ni después. El más allá también tiene una medida de tiempo; pero esta no coincide con nuestra medida, que depende del sol, de la luna y de las estrellas. En el tiempo bíblico, está escrito, las nociones de tiempo son medidas por propiedades del sentimiento. Enfrente del tiempo mensurable, está el tiempo inconmensurable, que puede ir hacia atrás o dar saltos hacia adelante. El tiempo de la salvación es indicado en la Biblia por una medida, que se expresa en misericordia, bondad, sorpresa, que no tiene nada que ver con nuestro calendario. Quien espera la salvación en el tiempo que corre linealmente, queda excluido de ella. Porque la salvación es, justamente, la liberación de la opresión de tiempo y espacio, y solo el salvado sabe que la sorpresa está permanentemente presente y que el mundo está lleno de ella. Ahora, de todos los personajes bíblicos se indica un tiempo bíblico en el que hayan vivido, salvo de Job, quien, según la tradición, vive en todos los tiempos. En otras palabras: todos los personajes bíblicos contienen, en todo caso, también a Job. Además, el libro de Job es el único libro en la Biblia que relata una conversación en el cielo. En la Biblia se habla también en otras ocasiones del cielo, pero ahora está escrito que los bné Elokim, los hijos de Dios, se presentan ante el Señor, y entre ellos, Satanás. Se nos traslada una conversación en el cielo, lo que indica que Job es un caso particular; es, por así decir, la presencia más profunda en el ser humano. Cuando Dios tiene el pensamiento, el deseo, quisiera, debo y quiero crear un mundo con el ser humano, ya allí surge la enemistad. En primer lugar, porque de pronto existirían dos, que pueden medirse. La pregunta en el cielo es ¿Para qué crear a un ser humano que haga su propio camino? Nos parece que la unidad es mejor. La misma pregunta de los ángeles en el cielo, se formula ahora en el ser humano: ¿Soy capaz de sacrificar mi paz, para dar algo a los demás? ¿O tengo ya bastante con mis propias preocupaciones? La enemistad comienza en el ser humano mismo. ¿Qué significa “regalar”? Esa es la pregunta, ya en la creación. ¿No regalas porque tú mismo sientes placer al hacerlo? Y otra pregunta: ¿Por qué en primer lugar la tortura, y luego el regalo? ¿Por qué no regalar de inmediato? En el caso del ser humano, la alegría, la satisfacción, de poder ser aquel que regala, el bienhechor. Y en el caso de Job, torturarle y luego regalarle ¿Por qué se piensa en general que es un juego perverso, malo y nada bonito? Desde el principio pues, desde la creación, el nombre de Job se expresa en oposiciones, cielo y tierra, libertad y atadura en tiempo y espacio. ¿Por qué se hizo la creación de tal forma que siempre exista una oposición? Es también aquello que la Biblia llama “la servidumbre de Israel en Egipto”. El cielo, sin embargo, conoce la dualidad: lo temporal y la libertad, es decir, no estar sujeto a la atadura de tiempo y espacio. Por ello, “cielo” en hebreo, es shamayim, el término ayim siempre indica algo doble, dos lados en uno. Igual que la palabra “vida”, jayim. Vives aquí y al mismo tiempo allí; el más allá está presente en ti ahora mismo. La palabra “muerte”, met, es clara. La muerte significa el fin de tiempo y espacio y se escribe 40-400. Las dos letras significan el fin de una trayectoria. La muerte es el final de una fase que has pasado, vida, sin embargo, es vida aquí y vida allá. La enemistad surge, como vemos, ya en el principio, en el mundo con Dios: y cuánto más se acerca al ser humano, más se concretiza. La pregunta pues: ¿Por qué? ¿Para qué? significa reñir con Dios y con el destino. Nuestro mundo es el cuarto, tres preceden, de igual manera Job es el cuarto, al que acuden tres amigos: Elifas, Bildad y Zofar. Y se muestra que la enemistad queda concretizada en Job, él es el ser humano en la cautividad de tiempo y espacio. Está pues destinado a reñir, a dudar y a no cesar de preguntar. Pero los tres amigos, más cercanos al origen, quieren consolarle y convencerle. Es decir, ya allí donde Dios anhela tener a alguien enfrente, anterior al comienzo, más allá del comienzo, se está cristalizando aquello que Job finalmente representa. Si Dios sueña con alguien enfrente que quisiera amar, que le ame a Él, crea al mismo tiempo la base del odio. Porque el amor, como principio de la creación ya no está claro, único, tiene enfrente el odio. No comprendemos el amor si no hemos vivido el odio. Con la creación, con el hecho de crear, surgen los dos: el amor y el odio, alegría y sufrimiento, gusto y disgusto. Así, la historia de Job comienza, literalmente, en el cielo, vivimos con ella nuestro propio prólogo en el cielo, aprendemos qué relación tenemos con el cielo, qué ocurre allí. El enigma de la letra jet. Oscuridad en la tet. Salomón pierde su anillo. El prólogo en el cielo nos informa que allí se considera perturbador que una persona piense que su vida va bien y bonito. En la serie de las 22 letras hebreas, conocemos una letra que, en realidad, cuenta de la salvación del ser humano. Pero su nombre hebreo habla de una valla, un vallado, una reja. Es el secreto de la letra jet, la letra con el número ocho. Se reconoce al salvador, al Mesías, en el ocho, shemoná en hebreo, cuya raíz es la de la palabra shemen, aceite de unción. Se trata pues de una letra de salvación ¿Por qué pues la valla, la reja? Porque el ser humano salvado tiende a protegerse, quiere poner límites, excluir a todo lo demás. Olvida los tiempos anteriores, las personas fallecidas, olvida su vida anterior, en la que ha sufrido mucho. ¿Cómo puede aguantarse que las injusticias del pasado no sean rectificadas? ¿Que hayan muerto seres humanos en la miseria? ¿Que muchas incomprensiones no hayan sido aclaradas nunca? Significa que cuando tienes alegría y vives una buena vida, cuando hay paz, y quizás hay paz en el mundo entero, haces una valla. ¿Pero qué pasa con lo anterior? Durante los miles de años, millones de años, en que parte de la vida era cruel y dura quizás había seres enteramente diferentes ¿es posible que no te importe? ¿Estás contento con que tú y tu familia viváis bien? Y porque el ser humano construye una valla, después del ocho viene la letra de la oscuridad, igual que la novena plaga de Egipto es llamada oscuridad. El ser humano es engullido por la oscuridad, por la nada. Tet, la novena letra, tiene otro nombre también, una vieja denominación de “matriz”. Muestra una madre que lleva un niño, es doble. El ser humano se sumerge en la nada, pero la letra dice que ese ser engullido por la nada, va a nacer el mundo. Nacer aquí significa salir de la oscuridad de la matriz. ¡Terrible!, diríamos, ¡este hundimiento en la nada! La lengua, sin embargo, dice lo contrario, dice una cosa sorprendente: en hebreo, la palabra “matriz” es igual a compasión, misericordia. Ser engullido por la oscuridad es un asunto de compasión, es una ayuda, una salvación. De la concepción del ser humano se cuenta en la tradición que el alma, cuando debe entrar en la matriz, grita y clama: ¡no quiero, dejadme en paz, quisiera quedarme en el cielo con los ángeles! Y se le dice: debes ir. Sucede porque el ser humano levanta una valla, queriendo disfrutar de su felicidad para sí, su familia, su tiempo, su mundo. ¿Y todo lo demás? –le pregunta Dios a Job– ¿no te ha interesado nunca? Tú y tu mundo habéis vivido bien. Pero del ser humano a imagen y semejanza de Dios se espera que, como Dios, abandone su paz. Yo solo puedo ser feliz si regalo felicidad, y tú, ser humano, tienes ahora dicha y paz y olvidas a todos los demás seres que en todos los tiempos sufrieron violación de sus derechos siendo inocentes y nadie les ayudó. Decimos: sucedió en el pasado, ¿qué puedo cambiar yo? La respuesta que viene del cielo dice: el tiempo puede también correr hacia atrás. ¿Por qué miras en una sola dirección, por qué usas solo el tiempo del cautiverio? Quizás, lo que haces ahora rectifica todo lo torcido de antes. ¿Puedes abandonarlo, solo porque sucedió en el pasado y vivir en paz? ¿No debieras en realidad, morirte de vergüenza, por tanta injusticia del pasado? ¿Y en todo caso, porque sigue sucediendo por doquier? Una afirmación curiosa, casi una imposición: ¡sé divino! ¡Pórtate como un ser divino! ¡Sacrifícate, estate dispuesto a hacer todo para los demás y a pesar de ello afirmar tu vida! ¿Cómo puede hacerse eso? Formula la pregunta, ten la necesidad, sueña que puedas ayudar. En las muchas historias que cuenta la tradición, se le hacen estas preguntas a Job desde el cielo. ¿No ves ninguna necesidad de reflexionar sobre tanta crueldad que hay en el mundo? ¿Qué ha podido suceder para que te hayas olvidado? Yo no puedo olvidarlas, dice Dios, quisiera rectificarlas. – Es un conflicto que eleva al ser humano a un nivel divino. El ser humano debería estar orgulloso por estar a imagen y semejanza de Dios, realmente libre. Porque puede ocuparse como Dios de todos los tiempos y de todos los mundos. Quizás se exprese en su necesidad de viajar mucho, de ver el mundo, en el sentimiento de que todo me concierne, si no, mi vida será pobre e insatisfactoria. Es decir: tan pronto como el ser humano se asienta en paz poniendo una valla alrededor, Satanás le busca y, literalmente, le espanta. La misma historia se cuenta del rey Salomón, hijo de David. El nombre “Salomón”, significa “perfecto”, por tanto “paz”. El rey Salomón ha recibido de Dios jokmá, sabiduría; pero no en el sentido de intelectualidad, como podría pensarse: jokmá es un nivel alto de amor, que el ser humano solo conoce si está ante Dios, cara a cara. Es por así decir, un poder superior al amor humano más alto. Ciertamente, un sabio puede tener gran erudición, pero no es lo que le convierte en sabio: la sabiduría tiene otras medidas, diferentes del solo conocimiento y de la intelectualidad. El rey Salomón pues tenía paz y tranquilidad, y como consecuencia, es rastreado y perturbado. Le sucede algo, del todo inesperado, que le conducirá a un camino diferente. Como cuenta la historia, el rey Salomón, en su gran sabiduría, es decir, en un amor indescriptible, expresado solo en el silencio, –que no puede entrar en la consciencia, donde quedaría roto de inmediato– ha atado al diablo para poder edificar la casa de Dios. Es condición previa que Satanás sea capturado y atado, porque quiere evitar que Dios pueda vivir en el mundo, en el ser humano, que sea reconocido en la criatura. Pero la casa de Dios no es una construcción de este mundo; se trata de una casa en el más allá, es el cuerpo, podría decirse, es la vida. Dios vive aquí en la vida humana. Pero no puede vivir aquí mientras persista la voluntad de dar solidez a su presencia mediante el esfuerzo. El esfuerzo y el trabajo duro son instrumentos de Satanás, son instrumentos en tiempo y espacio, donde se habla de retribución y castigo. Si te esfuerzas tendrás éxito y si no serás castigado. Debemos incluir aquí la imagen del cambista, que actúa según la ecuación matemática. Y sabemos que los cambistas y los comerciantes son expulsados del Templo por Jesús. En la Torá está escrito: ¡Debes echar al caananí del país! Caananí no significa otra cosa que comerciante. Significa: echa de tu propio lado en el más allá todo aquello que conoce la ecuación, que se orienta por la ganancia o el castigo. Son imaginaciones del aquí que impiden que tengas vida en el más allá. Dios es Dios de aquí y de allá, y nunca puede vivir en una habitación construida por el esfuerzo, de igual forma que en ti nunca puede haber ninguna verdad que haya salido solo del estudio. La verdad puede presentarse si por tu estudio tienes inspiración y entusiasmo, pero nunca solo por un esfuerzo frío, intelectual. Por este motivo, Salomón solo recibe el secreto de cómo construir la casa, sin que se construya, después de que Satanás haya sido capturado y atado. El ser humano, sin embargo, no entiende que sea posible sin esfuerzo. Es un pensamiento profundamente arraigado, pero yo creo que el esfuerzo y la retribución son instrumentos de Satanás, con los cuales domina la psique del ser humano. No olvidemos que Satanás es llamado también “el ángel que piensa en demasía”. Porque obstaculiza, obstaculiza la llegada de la gran paz por todos los tiempos, la unión del cielo y de la tierra y la rectificación de todo lo torcido en la resurrección. ¿Cuál es el secreto que se descubre a Salomón para que pueda edificar la casa? Está escrito que debe capturar un gusano con nombre Shamir. Este gusano tiene la facultad de pulir las piedras brutas a las medidas precisas requeridas. Porque está escrito que las piedras no pueden ser talladas. El gusano se desliza sobre la roca y su fuerza las cortas de tal forma que van encajando perfectamente, cada una en su lugar. Seguidamente las piedras, por sí mismas, se juntan y edifican la casa. En el texto bíblico está escrito literalmente: como la casa se construía. (I Reyes, 6,7).El secreto que recibe quiere decir que puede suceder que la case sea edificada en el ser humano. Si hablas, debes “hablar”, no vayas construyendo las frases, las palabras deben encajar mediante el gusano Shamir. Significa que tu consciencia no se inmiscuya, las palabras deben salir por sí mismas, de igual forma que el corazón late sin intervención tuya y que la circulación de la sangre y todo lo demás, funciona por sí mismo. Si tu consciencia comienza a inmiscuirse en el funcionamiento, si quieres verificar que todo vaya bien, podrían presentarse rápidamente trastornos cardíacos, de la circulación o enfermedades del metabolismo. Quieres intervenir con tu esfuerzo, pero la salud es un regalo. Está escrito que Salomón estaba sentado en su palacio mientras que la casa se construía, y enfrente tenía a Satanás, atado. Salomón lleva un anillo que tiene grabado el nombre del Señor, el tetragrama. Con este anillo domina el mundo. Significa que no solo mantiene la paz en su propia vida y en el mundo, sino también en la vida de todos los tiempos, desde el principio mismo, en el sentido de que todo lo que en algún tiempo se haya torcido es rectificado. Porque Dios le da el encargo al ser humano de reinar en todo, con suavidad. (Génesis 1,28). Todo te está esperando a ti, gobierna en todo, ten el sentimiento de que te concierne, no solo exteriormente, sino también en tu corazón. Ver textocompleto en mi blog https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2022/06/04/estudios-de-tora-25/ Elaborado por David Saportas davidsaportasl@yahoo.com

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