La Salvación y el Conocimiento de la Dualidad – Segunda Parte
Sobre este episodio
La Salvación y el Conocimiento de la Dualidad – Segunda Parte. Como se ha venido exponiendo en la primera parte de este tema, hablar de salvación es hablar de entendimiento. Pero no se trata cualquier entendimiento de algo conocido. Valga la redundancia, se hace referencia a algo desconocido. Se trata de una nueva comprensión, no sólo en dicho aspecto que nos es extraño y que ignoramos, a menos que se acceda a él por revelación divina, sino que también se hace alusión a un conocimiento que se corresponde como prerrequisito de depuración intensa y difícil de nuestro actual saber, entendimiento y percepción de la realidad que nos rodea. Es decir, no sólo se trata de cambiar nuestro estado interno de comprensión y percepción por un nuevo “chip”, por un nuevo “software”, un nuevo sistema operativo de mente y corazón, sino que previo a ello se hace imprescindible mejorar y rectificar el actual con el cual nos relacionamos con nuestro entorno. Sin rectificar el actual, no podremos acceder al nuevo programa. Lo anterior no es una elucubración que nos sea completamente ajena a nuestras actuales realidades. Podemos constatar que podemos asociar el postulado a vivencias muy comunes y cada vez más aceptadas, por el ejemplo como usuarios de la tecnología (día con día más sofisticada y cambiante a velocidades nunca antes experimentadas recientemente). Lo observamos de manera muy explícita en la constante y cambiante oferta de celulares inteligentes para nuestro uso. Simplemente hay que percatarse de como evoluciona a la par el software y hardware. Los dos van de la mano y en líneas generales no se puede ser usuario del uno sin el otro. No creo que yo haya sido el único quien se haya quedado rezagado en el hardware cuando las aplicaciones de software que usualmente servían en mi antiguo celular, empezaron a dejar de funcionar. Ni siquiera las actualizaciones de la aplicación eran posibles. Mientras el software de las aplicaciones evolucionaban a mejores versiones de operatividad en velocidad, funciones y novedades, el uso de las mismas en el antiguo celular no funcionaban bien y al final simplemente dejaban de funcionar. La única manera de acceder a las nuevas versiones aplicativas requería se comprase un mejor y más nuevo celular. Lo anterior se ha experimentado de manera muy variada en muchos de los productos de mercado que el consumismo nos ha impuesto. Es más, se puede deducir que es una agenda productiva de venta de productos en aumento. Se llama obsolescencia tecnológica programada. Y los mismos que nos exhortan a dizque “cuidar el planeta” y promueven toda la farsa del “cambio climático”, son los mismos que están detrás de esa productividad renovada agendada en la obsolescencia programada. Lo hemos vivido con los computadores en todas las marcas, con los sistemas operativos, con los aplicativos, con el internet, con las conectividades, etc, etc. Y sucede lo mismo en una muy ampla gama de productos. Al final podríamos concluir que estamos en la era de lo desechable. Nada dura y está programado para dañarse o volverse obsoleto. Y como si nada, consideramos que todo esto es normal y el destino correcto de los acontecimientos. Bueno… Menciones que hago de paso para resaltar la gravedad del estado zombificado que nos define y en donde nos movemos, muy en sintonía con lo que se quiere explicar aquí con estas palabras sobre la salvación. Al margen de las implicaciones y conclusiones que se deriven de las agendas siniestras descritas sobre la productividad, el hecho a destacar es equivalencia de forma o compatibilidad que debe existir entre software y hardware en cada vez más productos de uso de tecnologías informáticas y de sistemas integrados. Intentar usar una aplicación para Iphone 14 en un celular Iphone 4 es imposible. Sucede lo mismo con los productos Android; y como ya se insinuó, lo mismo ha sucedido con los computadores y los sistemas operativos. Actualizar la última versión de Windows en un computador con sistema operativo Windows XP del año 2000 no se puede. Debe haber compatibilidad. Se podrían traer a colación numerosos ejemplos no sólo provenientes de la informática. Sucede con nuestro cuerpo con la medicina, con la salud, con las agendas de pinchazos y con una extensa gama muy variada de prótesis que el mundo moderno nos impone. Se puede explicar y demostrar en detalle. Pero ese no es el tema a profundizar aquí. Quizás con los ejemplo anteriores se pueda comprender mejor lo que se quiere decir cuando se afirma que la salvación es un cambio de “chip” en nuestro entendimiento. Ese cambio requiere no sólo un nuevo software o sistema operativo, sino también un nuevo hardware que sea compatible con el nuevo programa aplicativo. ¿Cuál cree usted es ese nuevo programa aplicativo, software y equipo hardware? ¿No cree que exista? ¿Supone que esto es imaginación? Usted supone sin duda alguna que esto que aquí planteo es especulación, es fantasía, figuración, fabula. Y sin embargo ahí está usted corriendo una y otra vez de actualización en actualización de su celular, su computador y todas las demás prótesis que le son impuestas y que usted acepta con gusto. Sólo recuerde y compare como era su vida hace 30 años… Pues para que no se diga que extrapolo con lo no verificable de su propia experiencia, si le propongo lo verifique con lo que se sabe de hace 100 años. ¿Cuál cree usted que sea su software o sistema operativo actual? ¿Windows NT? ¿Y cuál cree usted que es versión actual o modelo de hardware, sus aplicaciones, sus herramientas de escritorio? ¿Qué velocidad de operación y capacidad de procesamiento de datos lo define a usted? ¿Y cuál cree usted que sea el requisito que se exige en este lenguaje como salvación? Vivimos tiempos tenebrosos cuyas agendas siniestras son explícitamente publicadas personalmente por las más altas figuras de poder del mundo. Le informan en su cara absolutamente todo y usted no se da por enterado de nada… Y ni le importa. Se podría argumentar como justificativo su desinterés debido a su ignorancia. Eso es cierto y una realidad muy difícil de superar. Todo es muy seductor, objetivo, manipulado y direccionado desde el nivel de los “titiriteros” de formas muy sutiles y astutas. Las masas son direccionadas con un ingeniería social muy compleja, así como con una estructura organizativa e impositiva, a estas alturas totalitaria muy dificultosa de percibir, desafiar y escapar. Que no se piense que esto que digo es imaginación… Es plenamente demostrable; pero requiere de un arduo trabajo e interés personal de investigación y verificación. Y justamente esto es lo que se quiere destacar. Nuestra inmersión en la mentira totalitaria no sólo proviene de la ignorancia; no sólo se nos impone de manera avasallante y totalitaria, sino que peor aún, emana con negligencia y desinterés de nuestro interior como consecuencia de todo lo anterior mencionado. Se puede cotejar de modo general como el desinterés es la reacción predominante en las personas y en la masa ante la presentación de argumentación y evidencia que demuestre el diagnóstico que se menciona. Y esto del desinterés y apatía ante la prueba e información es el mejor de los casos. Las peores facetas reactivas no se hacen esperar con agresividad, burlas e insultos de vuelta. Desafiar la arrogancia de defensa de paradigmas e ignorancia es un asunto serio y hasta peligroso. Ni siquiera es posible transmitir exhortación alguna que sea de ayuda para evitar la tragedia del destinatario. Se vio de manera patética (y se sigue viendo) en los últimos 3 años con todo el tema de advertencias de la mortalidad y peligrosidad de la agenda de pinchazos. Las pruebas de esto son por miles y miles de todo tipo. Y no son idioteces como presupone el reactivo a escuchar. Estos personajes denominados “covi – diotas” por los “conspiranóicos” son ejemplo explícito de las profundidades del lavado de cerebro al que hemos sido sometidos todos. En estos niveles de verificación se constatan incoherencias y absurdos de todo tipo y que por supuesto son factibles de acceder en la era de la información. Todo está frente a sus ojos… Sólo que usted no lo quiere ver. Bien dice el dicho… “El que no oye consejo no llega a viejo” y “no hay peor ciego que el que no quiere ver”. Siempre ha sucedido así. No es nada nuevo… Pero ahora es más aplicable y en asuntos de vida o muerte de forma masiva. No es el propósito mostrar las demostraciones aquí. Si quiere demostraciones por lo menos tómese la molestia de investigar las evidencias por miles y miles disponibles en la web y que usted muy en sintonía con los medios oficiales llama “fake News”. Verifique por usted mismo y use su mínimo sentido común y meta el dedo a fondo con énfasis comparativo de versiones. No hay excusa para no ver lo evidente… Y es en cientos y cientos de facetas. Dicho todo lo anterior, es más que trágico que no se perciba esto en la superficie como amenaza directa a su existencia. Peor aún se torna el panorama al extrapolarlo a los niveles del alma que son el objeto de estas palabras asociadas con el concepto y realidad de la “salvación” y dualidad. Así pues y retomando los conceptos de sistema operativo y hardware, se puede ver también como estas nuevas realidades nos son anunciadas públicamente por las mismas cabezas de poder visible que son incuestionablemente reconocidas planetariamente. No se trata de teorías conspiranóicas de garaje. Lo vemos y escuchamos en declaraciones públicas de boca de Karl Schwab, presidente del Foro Económico Mundial y vocero oficial de las agendas 2030 y el Gran Reset, donde nos anticipan todas las “bellezas” que nos tienen preparadas como implementación del Nuevo Orden Mundial; lo vemos y escuchamos de boca de jefes de estado en las reuniones de Davos, en eventos de lanzamientos de agendas en Dubái para anunciar las maravillas ya inmediatas de la inteligencia artificial, de humanoides robots prácticamente inconfundibles con el ser humano; lo vemos y escuchamos en discursos de presidentes de naciones como con el expresidente de Chile Sebastián Piñera, anunciando como ya es posible insertar pensamientos y sentimientos en la población masivamente a distancia y a control remoto con un solo “click”; lo vemos y escuchamos en conferencias y presentaciones internacionales con “gurús” de la ciencia y las más “prestigiosas” universidades, en donde se nos exhiben las últimas computadoras cuánticas (algunas llamadas cínicamente y de frente “la bestia”), etc. Se ve y se oye en múltiples escenarios y cada vez de modo más rutinario y frecuente. Se hacen eventos con grandes espectáculos y publicidad, en donde asisten todos los “lideres” y representantes tanto de naciones, corporaciones transnacionales, grupos económicos, personajes de poder, universidades, academia, salud, religión y todos los demás aspectos controlados de nuestra existencia en este planeta. Y todo se aplaude como el gran salto evolutivo de la supuesta “humanidad”. Se habla del salto cuántico gigantesco que significa pasar de la tercera revolución industrial a la cuarta revolución industria. Y si no me cree, los libros sobre estas realidades, así como las evidencias tecnológicas visibles (sin hablar de lo que todavía nos esconden), están a la distancia de usted y su computador o celular para que lo verifique usted mismo. Simplemente busque el libro de Karl Schwab sobre la cuarta revolución industrial, para que se entere de cómo se nos vende los abismos del infierno como si fuesen el mismo paraíso. Y no es palabrería especulativa, ni mucho menos religiosa. Quién no se haya familiarizado a través del conocimiento verdadero con mente crítica y suspicaz, no podrá discernir el uso engañoso de la semántica seductora detrás de todos estos discursos en donde se le informa algo con lo cual usted al no haber jamás dado la batalla en su mente, usted ya está capturado, pues sus pensamientos ya no sus pensamientos, sus emociones ya no son sus emociones y e regalo celestial de su individualidad y libre albedrío hace mucho que usted ya lo perdió. Y mucho de esto usted mismo lo posibilitó y lo sigue propiciando y facilitando estirando su brazo para que lo pinchen una y otra vez, tal cual se lo ordenan con la excusa de la salud. Los paradigmas que se anuncian en estas declaraciones y agendas son tenebrosas a decir no más; y se aplauden con gran emoción cuando le insinúan que usted perfectamente podrá funcionar como funcionan los personajes de las películas de Hollywood tipo matrix, super héroes e híbridos de todo tipo con mutaciones genéticas con super cerebros y habilidades nunca vistas. Todo en aras de la supuesta productividad y las promesas utópicas de un mundo donde usted será feliz y no tendrá nada, no obstante toda la argumentación sea irracional y contradictoriamente materialista. La promesa está en que todos seremos super genios y supermanes con inmortalidad. Usted sin corazón y sin sabiduría muerde el cebo envenenado seducido por su inherente corrupción y deseos de placer y satisfacción, rechazando todos los valores espirituales que usted desconoce y distanciado de cualquier compromiso de esfuerzo por la verdad y la justicia. Aquí subyacen las abismales diferencias entre el verdadero ser humano y los zombies demoniacos. Es la misma diferencia entre el cielo y el infierno; y en donde quizás usted al no estar de acuerdo con estas disertaciones, usted ya escogió con anticipación el infierno muy gustosamente desde hace mucho. Y sin embargo no hay nada nuevo bajo el sol según sentencia la misma Torá. Esto ya ha sucedido antes con resultados catastróficos. Una historia que usted desconoce y que sólo es posible conocerla por revelación divina con certezas de sabiduría. Quizás usted se estará preguntando qué tiene que ver esto último que refiero con algo de antecedentes de nuestra dramática y sombría realidad actual con el conocimiento verdadero como requisito de entendimiento y consecuentemente la salvación. ¿Qué tiene que ver con las citas de software y hardware? Para el buen entendedor sin duda la relación es más que evidente. Aún así resalto la relación para que sea explícita y su importancia de relevancia permita abordar todos los razonamientos posteriores que están conectados y se explicarán con detalles que aporten luz al concepto fundamental de salvación y la muy densa oscuridad que nos rodea. Vimos como hay una compatibilidad entre el contenido y la forma. Así sucede con todo… Con absolutamente todo. Es el secreto de lo masculino y femenino. Lo masculino siempre fecunda lo femenino. Le da vida. La forma, la vasija siempre es llenada con alguna esencia. Toda la creación se resume en este principio de otorgamiento y recepción, de vacío y ocupación, de completamiento y necesidad. Toda la creación se puede resumir en un movimiento rítmico de fecundación a diferentes velocidades. No es casualidad que nuestra misma sexualidad esté definida por dicho compas y armonía. La misma kabbalá (que significa recepción) lo devela en innumerables misterios del mismo idioma hebreo, sus palabras, sus letras, su geometría y sus sonidos que así lo confirma, lo revela, lo desenvuelve y lo extrapola a todas las dimensiones de entendimiento. Veamos esto en el relato bíblico del “paraíso” en el “jardín del edén”… El hombre está en el mundo como hombre y mujer; en aquella forma según el principio dos cosas se enfrentan en este mundo tal como es el caso también del alma y el cuerpo. La mujer en lo esencial es la envoltura del hombre, así como también ella es la carne que tiene su lugar en la totalidad del hombre. Femenino en hebreo es “Nekevá”. Este término proviene de la voz “Nekev” que significa agujero, cueva. Esa cueva debe ser llenada por el hombre. Una cueva sin el núcleo es considerada incompleta. No ha alcanzado aún su destino. Por supuesto, esta cueva juega también, en la expresión esencial de lo femenino, un papel en el cuerpo de la mujer. Esta cueva la hace portadora de la vida cuando está colmada por el hombre. A su vez, en todo otro sentido, lo femenino es el ser envolvente, como el hogar. Así el alma como parte masculina habita en el cuerpo en la parte femenina. Esta parte femenina en el sistema de la biblia es el lado izquierdo. Izquierdo en hebreo es “Smol”. Vestido en hebreo es “Simlá”. Hay que saber que en hebreo el alfabeto no tiene vocales y las palabras se escriben sin vocales. Usted sólo podrá ver las maravillas del hebreo si lo conoce, en donde se hacen visibles los misterios de las palabras y las letras con sus valores numéricos en sus diferentes metodologías de cálculos, y a lo cual se le llama guematría. Dicho lo anterior podrá usted verificar en las palabras “Smol” y “Simla” (izquierda y vestido) que al quitarle la vocales (que son las que le dan el carácter especifica al significado de la palabra), que contienen las mismas letras “SML”. A esto se le llama en hebreo la misma raíz y por consiguiente tienen relaciones de significado. Vemos que izquierda y vestido en hebreo tienen la misma raíz. Esto significa que estas palabras en todos los idiomas conceptualmente tienen la misma relación, pues el significado del concepto y la palabra aplica para toda la creación y manifestación de existencia, independiente del idioma. Lo anterior significa que la izquierda envuelve y cubre. La relación de la izquierda y lo femenino no sale de la nada. Viene de la raíz “SML” y que se corresponde en este caso con las palabras izquierda y vestido. Constituye una cualidad femenina el envolver, el cubrir. Otra voz con la misma raíz de carácter izquierdo es la palabra “Samael” (el ángel de la muerte). Este nombre del ángel de la perdición es expresado con la misma estructura que las palabras izquierda y vestido, sólo que la letra “Shim” con fonética “Sim” es reemplazada por la letra “Samej”. Una voz emparentada con la “Samael” es la “Sam” que significa veneno. En su esencia la letra “Sim” es el lado izquierdo de la misma letra “Shim” (punto en “Sim” situado a la izquierda). Quizás usted sin saber hebreo esté perdido con estas última anotaciones. No obstante los conceptos relaciones entre envoltura, vestido, izquierda, Samael y veneno se pueden entender y ver. Aquí se hace explícito que con estas relaciones, la palabra “izquierda” tiene un carácter visible y que sin que sea ninguna casualidad, también tiene que ver con la voz “siniestra”, que asimismo significa izquierda y todo aquello que sabemos de lo que interpretamos como siniestro, malvado, perverso, pérfido. Un relato que puede parecer infantil para todo aquél no iniciado en los misterios de las escrituras sagradas, manifiesta que la serpiente era tan grande como un camello y Samael la montaba. Este relato contiene una gran sabiduría. Camello en hebreo es “Gamal”. La misma estructura también le corresponde a la letra hebrea “Guimel” (tercera letra del alfabeto hebreo cuyo valor es 3). El camello montado por “Samael” es “Guimel”, es tres, el tercero. El tercero ocupa un lugar especial por su dualidad. En el tercer lugar del sistema de los patriarcas bíblicos se encuentra Jacob y Esav, así como la dualidad de los árboles del jardín del edén (el árbol de la vida y el árbol del conocimiento). El camello lleva en su figura la dualidad de las jorobas. Sobre esa dualidad está sentado “Samael”, que es la fuerza del lado izquierdo; aquella fuerza de la perdición. Porque con la dualidad puede seducir a los hombres. Samael alza la voz de las contradicciones y quiere llevar al hombre a eliminar aquellas según los criterios de la percepción (justo lo que vengo exponiendo desde la parte uno de este ensayo sobre la salvación y la dualidad). El jinete sobre la dualidad es la fuerza de la dualidad. Y “Samael” es también la muerte. Porque la dualidad lleva consigo que la muerte aparezca como opuesta a la vida. Como señor de la dualidad “Samael” provoca la envoltura del núcleo, de lo esencial. El núcleo desaparece más y más dentro de la envoltura impregnada por lo femenino. ¿Por qué se ha elegido la imagen de un camello? ¿Qué sentido tiene? La tradición (Talmud y Kabbalá) habla de un gran camello, de una gran “Guimel” (la tercera letra del alfabeto hebreo) cuyo valor numérico es 227. Samael monta esta gran “Guimel”. El valor numérico de Samael es 131. Juntos, la gran “Guimel” y “Samael” suman el valor de 227 más 131 igual a 358, cuyo valor se corresponde con la palabra en hebreo de “Najash”, que significa “Serpiente”. Así podemos introducirnos más y más en los significados de la realidad de forma exacta y no imaginativa. Así tal cual nos introducimos aquí en significados más vastos sobre la serpiente a través de lo esencial, de la palabra y su valor numérico. La palabra hebrea para masculino es “Zajar” cuyo valor también es 227, igual que el valor de la gran “Guimel”. De aquí deducimos que es “Samael” el que monta lo masculino y lo utiliza como cabalgadura. Cuando el “hombre”, el “alma”, se deja montar por la fuerza de la izquierda, es decir, por la fuerza de la envoltura, lo femenino… Esa fuerza es la serpiente. Vestimenta en hebreo también es “Begued”, palabra que significa al mismo tiempo falso, falsificar. Lo envolvente oculta y ensombrece al núcleo. Falsifica la periferia del núcleo. La misma letra “Guimel” como tercero esconde la dualidad. Es como la gran “Guimel”, el aspecto masculino de la dualidad. Pero ello significa que “Guimel”, el tercero, debe liberarse de la influencia de la izquierda, que constituye lo segundo en el sistema. La unión de lo segundo con lo tercero involucra peligros. Esto lo vemos en el relato de la creación en génesis en la biblia. Todos los días Dios dijo que era bueno. Sólo en la unión del segundo día con el tercero (lenguaje metafórico), Dios dijo que NO era bueno. Este mismo patrón se ve en muchos otros relatos de la biblia que pasan desapercibidos al no iniciado, tal que se ridiculizan las historias bíblicas. No es el tema aquí profundizar en ello. Tomaría años de estudio para su comprensión. Y por ello es que se quiere a través de estos minúsculos ejemplos de decodificación de la palabra divina, mostrar que con las interpretaciones literales de la percepción física y los sentidos, no podremos acceder a núcleo y la esencia de la dualidad, quedando atrapados en la ilusión de las conclusiones blanco y negro de las apariencias y las exclusiones. En las falsificaciones de Samael y las vestimentas… De la serpiente. Es la misma y continua seducción de las contradicciones como se demuestra desde la misma raíz de la palabra revelada, como ya se expuso arriba. Contradicciones que nos llevan a confundir e invertir absolutamente todo, pensando que lo malo es bueno y lo bueno malo, como sucede hoy de forma masivamente visible, en un mundo habitado por “demonios” mayormente. Trate de conectar estas demostraciones kabbalistas con lo expuesto previamente justo en párrafos inmediatamente anteriores. Quizás pueda advertir las coincidencias de los breves diagnósticos sombríos de nuestra realidad con los poderes de izquierda que falsifican toda ideología; que falsifican la derecha, a los deberes con derechos, a las obligaciones con las promesas de libertinaje, las exigencias de lo gratis, con los deseos desenfrenados y ansias de placer sin cesar, la euforia continua, la depredación, el malabarismo adaptativo a costa de lo que sea y una infinidad más de paradigmas torcidos que día con día nos invaden más y más. Se hizo el ejercicio kabbalista con los aspectos del mal para resaltar cuan fácil nos sintonizamos en equivalencia de forma con la maldad a través de un sistema operativo que nos seduce con toda nuestra complacencia, justamente porque no se le pone ninguna oposición. Se desconoce cómo se hace ese antagonismo y enfrentamiento. Ciertamente no será con la religión y las innumerables falsas doctrinas y caretas o vestimentas de falsificación. Sin el conocimiento certero y exacto, Samael se montara sobre nuestra dualidad y cabalgará sobre nuestras almas, sobre nuestro aspecto masculino, estando dominados por lo siniestro, la izquierda, lo perverso, lo femenino, ocultando al mismo tiempo nuestra esencia divina, y quizás hasta perdiéndola. Algo que yo concluyo ya ha sucedido masivamente en el planeta. En este ejercicio kabbalista con los aspectos del mal, al lenguaje kabbalista exacto para esa compatibilidad entre la esencia y la forma, se le denomina equivalencia de forma. Esta compatibilidad o equivalencia la adquirimos tanto para bien o para mal. Para que nos conectemos con lo divino o para que seamos poseídos por demonios y perdamos nuestras almas (si es que la tuvimos alguna vez). La equivalencia de forma es exacta en correspondencia con lo que sucede con los ejemplos de tecnología informática con los cuales se empezó esta segunda parte sobre la salvación. Es exactamente el paralelo entre hardware y software; entre contenido y forma; entre esencia y vasija; entre núcleo y vestido; entre cueva femenina y ocupación masculina. Y así como aplica para lo oscuro y malvado, también aplica para la luz y la bondad. Hacia arriba o hacia abajo es nuestra elección. Nos direccionamos hacia arriba cuando hacemos la respectiva lucha de oposición y no nos dejamos montar por la serpiente. Y así tenemos frente a nuestros ojos el asalto final global del mal para propiciar las más siniestras equivalencias de forma entre contenido y forma con la cuarta revolución industrial. Usted se está dejando modificar genéticamente sin resistirse. Es más… Lo anhela. Nos modifican el hardware, nuestro cuerpo, nuestra vestimenta con cientos y miles de agendas transhumanistas y manipulaciones en la alimentación, en los productos que consumimos y usamos, en los servicios de salud que aceptamos, en los productos farmacéuticos con que nos drogamos, etc, etc. Y todo ello aceptado con una careta falsa de bienestar con lo cual nos han seducido. El engaño es totalitario y muy pronto será completamente controlado con su cuerpo convertido en un receptor adecuado, modificado y “mejorado” para admitir los más sofisticados software de esclavitud total. Nunca nos preocupamos por actualizar nuestro software y hardware con los programas celestiales y las herramientas de fortalecimiento de nuestros cuerpos y almas. Y todo ello se propicia con la el conocimiento y actitud adecuada. Lo anterior son reflexiones expresadas en un lenguaje metafórico que se sintonice en algo con su actual forma o hardware. Se escogió un lenguaje que pueda tener equivalencia de forma con su desconocimiento. Un lenguaje que se sintonice con sus percepciones sensoriales y costumbres que usted reconoce. Si le expongo todo o anterior en lenguaje de revelación divina, en lenguaje bíblico, usted se burlará o lo falsificará acorde al jinete que lo cabalga a usted… es decir, la misma serpiente. Quizás y sólo quizás usted como “camello”, así como un caballo salvaje, le moleste su jinete y de saltos para tumbarlo y no se deje montar. Pero sólo quizás. Tanto seculares como religiosos se opondrán a estas palabras. Y sepa que ni siquiera será usted quien se esté oponiendo. ¿Cuánto más no podría decirse sobre esta (a duras penas) introducción al tema? Se podría matizar de modos extensos en el dramatismo que ello significa realmente. Pero basten estas palabras como preámbulo a todo lo que prosigue en detalles explicativos muy específicos sobre qué significa la salvación y cuánta fantasía mortal hay alrededor, tanto en el cristianismo como en el judaísmo, en donde incluso en un alto porcentaje, ni siquiera se reconoce el concepto de salvación como doctrina de la Torá (lo cual es una flagrante mentira)… Pero por sobre todo en el cristianismo la fantasía es apasionada con una historieta pintoresca que sólo será reconocida a través del conocimiento verdadero del núcleo de la palabra. Sólo a través de desvelar las trampas de la dualidad y el conocimiento oculto de la palabra y el mundo solar, para integrarlo con este mundo lunar donde vivimos, se reconocerá tanto la fantasía como la rigidez dogmática paralizante, que nos cataloga en leguaje bíblico como muertos. ¿Cómo se logra esto? ¿De qué conocimiento se trata? Bueno… Precisamente por ello se hizo el ejercicio kabbalista idiomático de la serpiente como minúsculo ejemplo. Usted y todos necesitamos propiciar una equivalencia de forma con lo superior, para que el nuevo software se nos pueda instalar. Con religión usted no actualizará nada. Así de simple. Y no sólo se trata de ampliación de los conocimientos tipo el ejemplo kabbalista citado. Se trata de mucho más. Así como se impactan las costumbres y potencialidades de efectividad en uso rutinario con un dispositivo nuevo con nuevas actualizaciones informáticas (video conferencias en vivo con cualquier parte del mundo, mejores transmisión de datos, mejores conexiones, mayor resolución de imagen, mayores capacidades de acercamiento y nitidez fotográfica, innumerables aplicaciones y herramientas productivas, etc, etc), así mismo su consciencia deberá verse impactada y transformada en todo sentido, pues actualmente tenemos todo torcido, dañado y podrido. Haga su mejor extrapolación comparativa con el ejemplo de uso de una herramienta en mal estado y deficiente comparativamente con la cual se identifique para su mejor entendimiento. Su cuerpo y alma se deben transformar. Pero eso no se dará a través de saltos cuánticos netamente gratuitos en el lado del bien. Por ese lado hay un requisito previo que cumplir. Después recibiremos la transformación hacia cuerpos de gloria, pues del arriba siempre todo nos es dado y quieren darlo; pero no podemos renunciar a nuestro esfuerzo y trabajo. El resultado final no depende de nosotros, pero no se nos avala el cinismo. Al final la gracia hace su aparición… Perooooo. Contrariamente por el otro lado las promesas de lo gratis es la norma. Y todo ello siempre está asociado a la maldad. Así que ¿cuál equivalencia de forma o compatibilidad va usted a escoger? No hacer nada es ya una escogencia hacia abajo. Ya la serpiente que lo monta escogerá por usted. Yo creo que ya escogió en la gran mayoría. Y todos están a gusto. Se ha mencionado el entendimiento como requisito para la salvación. Y parecía algo más o menos fácil de entender. Un sistema operativo deficiente en un equipo deficiente simplemente no funciona con las nuevas exigencias de un sistema operativo nuevo de mayor capacidad. Así que no se imagine cuáles son las especificaciones del nuevo sistema operativo. Sólo en la medida que usted avance en estos conocimientos podrá advertir de qué se trata y cuán grande es el abismo en donde nos encontramos. Podría uno incluso entrar en pánico. Tendrá primero que recorrer el camino fariseo… Y eso ya de entrada es una labor titánica. Pero si no empieza nunca o nunca se percata del reto que tiene entre manos, jamás podrá invocar la misericordia divina. Finalmente de eso es lo que se trata todo. Pero usted no podrá engañar al Creador. ¿De dónde saldrá ese sentimiento genuino de que se siente perdido y descalificado? No se lo imagine con sus doctrinas religiosas. Están años luz de error. No en bano el mismo mesías de Israel exhortó… “escudriñad las escrituras, pues en ellas encontrarás la vida eterna”. Y no estaba hablando de conocer de memoria la biblia o solamente el nuevo testamento (por si acaso no existía como texto en dicho momento). Eso se demuestra con conocimiento. Y por ello digo lo que digo, mientras que usted, aunque se sepa a biblia de memoria, no sabe de qué hablo. “Escudriñad las escrituras” es un cambio de “chip”. Un cambio de Software…. “En ellas encontrarás a vida eterna”. ¿Cree usted de verdad, con una infantilidad espantosa, que conocer la biblia de memoria, seguir una doctrina, esperar salvaciones milagrosas, seguir sus interpretaciones fantasiosas y arrogantes, sin entender nada, es una señal de merecimiento de la vida eterna? ¿De verdad cree usted posible en semejante abrupto e imbecilidad? Así usted invoque la gracia. Y si usted la invoca en su limitada conclusión de su conocimiento de la biblia (así la sepa de memoria toda al 100%), es obvio que todavía no la entiende o no ha entendido absolutamente nada, lo cual es lo más probable. Pues si se tuviese un poco de entendimiento y se tuviese la misma biblia para empezar en consideración de tapa a tapa, tendría que haber concluido que ha dejado por fuera de su entendimiento literal más del 95% de la biblia, lo cual es la norma. Eso es más que verificable. La mayoría de los textos de la biblia son inentendibles para casi todo el mundo que es ajeno a la Torá, el Talmud, el Zohar y la Kabbalá. Siempre se ignora ese 95% (digo yo y no completamente por imaginación). Se selecciona la doctrina que más se acomode a su hardware y software. Espero que entienda el vainazo y se lo chante. Puede que se argumente que usted conoce más del 50% de la biblia queriendo ser honesto. Pero sus énfasis de escogencia a los que de manera repetitiva siempre se vuelven son en un muy bajo porcentaje. Yo digo en un 5% siendo muy generoso en la apreciación. Cada cual escoge su propio 5%. Pero ni siquiera dicha escogencia es significativa en entendimiento, pues el nivel interpretativo es “lunar”, lo cual significa en la forma y la literalidad física sin confirmaciones que provengan de la misma decodificación verificable e inobjetable de los mismos secretos de la escritura. No es por imaginación justificada en revelaciones del “espíritu” santo que se accede a los secretos que proporcionan el entendimiento. Y que no se concluya que esto significa una letra muerta. Es todo lo contrario. Las demostraciones y vivencias del espíritu están en otros niveles de nuestras capacidades actuales con software y hardware deficiente. ¿cuál es su nivel? ¿Cuál es su equipo y sus aplicativos? ¿De verdad pretende usted mover satélites con un celular de esos que salieron en la década de los 90? Por favor… La equivalencia de forma entre el mundo espiritual y material es exacta. Lo que sucede aquí a nivel físico tiene sus predefiniciones exactas en los mundos invisibles y el “Reshit” (denominación kabbalista explicativa de procedencia de todo lo creado hasta el infinito en los tiempos). Todo lo que se verifique en nuestro mundo físico como mecanismo operativo revela de forma precisa y exacta el por qué, el qué y el cómo es que funciona en las realidades espirituales, pues dichas realidades son la raíz de todo lo manifestado aquí físicamente. Y no se imagine en qué consisten dichas realidades espirituales. No son realidades sensoriales sutiles. Las trabas alucinógenas, las experiencias místicas, los nirvanas de todo tipo y demás similares, NO son experiencias espirituales. La verdadera conexión “solar” es otro software y percepción. La percepción “solar” no se abroga las respuestas de esta vida bajo sustento de la evidencia o la lógica exclusiva de este mundo físico “lunar” y su objetividad como única herramienta. Deshacerse de la programación “lunar”, no sólo es muy difícil, sino que es el significado de ese cambio de “chip” del cual se viene hablando. Este cambio de “chip” es justamente lo que se conoce en lenguaje neotestamentario (de boca del mismo mesías de Israel) como “nacer de nuevo”. ¿Por qué se habla de nacer de nuevo? Parece fácil de entender, sin embargo sin redundante explicación la verdadera esencia del concepto y realidad quizás no se logre. Deshipnotizarse de nuestro condicionamiento con el cual nos relacionamos con el medio ambiente, la objetividad material de nuestra existencia y con todo aquello que concluimos como la vida con todos sus paradigmas (en su totalidad errados en nuestra condición), es como morir a este mundo y sus placeres. Pero no es una experiencia mística venida de la nada. Nacer de nuevo es reaprender todo; pero con la conciencia ya adquirida del error de nuestra vida. Por eso se habla también en esta ecuación de “Teshuvá” (el camino de retorno), mal interpretada como arrepentimiento. Reconocer este “error” va mucho más allá de las preconcepciones que hemos aprendido sobre el significado del pecado. No se trata de eventos aislados de transgresiones, violaciones y desobediencias cometidas. No se trata exclusivamente de aspectos morales. Y claro que estas interpretaciones hacen parte del entendimiento y la ecuación. Cuando se habla del “Error”, se hace referencia a que toda nuestra interpretación de vida debe ser redefinida. Por ello se hace necesario transitar un “camino” que no sólo es toda nuestra experiencia de vida con todos sus detalles desde que nacemos hasta que morimos, sino de todas nuestras experiencias “lunares” del “Olam HaSé” (este mundo) a través de múltiples reencarnaciones, transmigraciones, recurrencias, experiencias astrales y demás complejidades de las “ruedas del alma”. Este “camino” en sintonía con la experiencia de salvación es un “camino de retorno”. Este “camino” que sale de la unidad de Dios a la infinita fragmentación en la creación con posibilidades de perdición, se conoce en términos kabbalistas como el camino del 1 al 2 (de la unidad a la dualidad). Pero dicho camino no sólo tiene esa posibilidad… Dicen los grandes kabbalistas (como Friedrich Weinreb, y en mi concepto el más grande) que el propósito de Dios con la Creación es la reunificación. La alegría de la integración con Dios en el camino uno, dos, uno. Ese sería el camino del transitar de nuestras almas para el cumplimiento del propósito divino en su infinita bondad y otorgamiento del placer y la alegría infinita de la reunificación. Cuando el mesías de Israel dijo ”Yo Soy el Camino, la Verdad y la Vida”, no estaba haciendo una cita simplona que sería interpretada por los seguidores del cristianismo como un dogma de fe e idolatría, sin ningún entendimiento explicativo de los secretos de la existencia. El sólo orden de la mención camino, verdad y vida es la secuencia lógica (así sea lunarmente) prerrequisito de lo que significa “nacer de nuevo” o cambiar el “chip” de entendimiento que produce vida eterna. La misma referencia al “Yo Soy” ya denota una revelación del nombre de Dios, así como del significado y devenir del ser por fuera de la ilusión de la vida en el tiempo y el espacio como condición lunar. Como era de esperarse, al no poder uno conectar con el lado oculto de la palabra y la realidad “solar” de vida, se interpreta la frase acorde a nuestras percepciones “lunares” o sensoriales de interpretación… Es decir, de manera idolátrica al enfocarse la afirmación de modo personal y superficial exclusivamente. Y sin embargo esto último señalado hace parte también de la interpretación. Las manifestaciones divinas en este mundo lunar son parte de la creación dual, pero no de la manera en que el paganismo lo atestigua. No es el objeto profundizar aquí sobre ello. Hechas las respectivas enunciaciones anteriores y retomando el concepto de “nacer de nuevo”, entonces, ¿por qué se requiere nacer de nuevo? La respuesta de manera implícita y sutil creo que ya ha sido dada. Reconocer nuestra hipnosis, inmersión en el error y la maldad implícita es el primer paso. Todo ello para deshacer lo aprendido. Es un “Big Reset”. Un reseteo de nuestro software. No es casualidad que el presidente del Foro Económico Mundial Karl Schwab (figura protagonista visible de las agendas del nuevo orden mundial y la cuarta revolución industrial) haya sido quien hubiese introducido el eslogan del “gran reseteo” como agenda espejo oscura de las celestiales. Lo que se denomina como huestes de satanás o el Sitrá Ajará, tiene como característica de funcionamiento operativo que todo lo copia y falsifica de modo espejo. Por eso se ven copias y suplantaciones del verdadero judaísmo, falsos judíos que se dicen judíos y no lo son y a quienes los conspiranóicos inculpan todos los crímenes del nuevo orden mundial; se ve que el sionismo se falsifica, se roban las identidades de todo arquetipo bíblico con suplantaciones de la nueva Sion en Inglaterra, los suplantadores como nuevos elegidos, dispensacionalismo y absolutamente todo lo santo se duplica y falsifica. Así pues, la coincidencia del eslogan del “Big Reset” no es coincidencia. Es la copia espejo de las huestes del mal para hacer lo opuesto a lo que hace parte de la redención en el plan de Dios. La salvación personal requiere un “Big Reset” personal. El lado maléfico lo evita a toda costa ejecutando de manera opuesta su propio «big reset». Lo llama cuarta revolución industrial. Usted puede profundizar lo que hay detrás de dicha agenda con la inteligencia artificial, el transhumanismo, la manipulación genética y el control total de todos los aspectos de su vida, incluyendo sus pensamientos y emociones. Usted simplemente será un zombie. La evidencia es abundante y explícita. Usted la desconoce y por eso ya lo acepta y/o le es imposible comprender tal realidad ya mismo experimentada por un gran porcentaje de la supuesta y mal llamada «humanidad». Explayarse sobre estos asuntos al detalle no es la intención. Haga su investigación y verifíquelo usted mismo o siga voluntariamente entregando su destino al lado incorrecto. La opción es suya sobre cómo terminará usted mismo interpretando su realidad al mejor símil de la película hollywoodense de Matrix, viendo una pantalla donde se deslizan signos o códigos que pasan frente a sus ojos con los cuales usted descifra y traduce el mundo. ¿Cuál mundo quiere ver? ¿El real o el falsificado? Espero se entienda la metáfora y símil de ficción (que no es ficción). No sólo ya nuestra condición inherente de vivencia en el mundo «lunar» nos posiciona en un estado de percepción subjetiva e irreal con referencia a la verdadera realidad de Dios que se denomina «solar», sino que además se nos quieren imponer más capas de realidades virtuales. Y no es especulación. Ya mismo nos lo anuncian por ejemplo con el mentado metaverso. Esta aplicación de Facebook no es una opción más de las innumerables de inteligencia artificial y realidades virtuales que se nos promocionan y nos adherimos hasta el momento de forma sutil. Detrás de ello hay cambios sustanciales de la manera cómo percibiremos nuestro entorno y nos relacionaremos con el mismo virtualmente, cuando se hagan evidente las imposiciones globales de la mentada cuarta revolución industrial. Hollywood nos lo ha mostrado de formas explícitas en sus producciones más sofisticadas al respecto… Y no es ficción. Detrás de Hollywood hay poderes que usted no imagina y desconoce. Con conocimiento y la suspicacia investigativa fundamentada en esta sabiduría revelada, las confirmaciones y evidencias públicas de dichas producciones de supuesta ficción son confirmadas con exactitud en agendas que se verifican en ejecución en nuestras vidas y que califican muy «coincidencialmente» con las advertencias bíblicas sobre la gran babilonia y sus hechicerías y confusión que seduce a todas las naciones. Nuestra percepción del mundo depende de la manera en cómo aprendemos a relacionarnos con nuestro entorno y las personas. Aprendemos a hablar porque escuchamos el idioma. Esa es la apariencia. En realidad tenemos un «chip» interno ya preinstalado con el idioma. Y sucede con todo lo que nos define en todos los procesos tanto biológicos como cognitivos. Desde que nacemos estamos es recordando como reaprendizaje. El hecho que nacemos sin recordar nada se denomina en lenguaje bíblico como «la copa del vino del olvido». Explicar esta realidad será para después. Valga la pena resaltar la para dilucidar lo concerniente a lo que es verdaderamente el aprendizaje y el cambio de «chip» referencia do una y otra vez. La percepción lo es todo. Habrá que profundizar sobre este concepto y su relación con el aprendizaje… Y también con el recuerdo. Muchos secretos mesiánicos se esconden aquí en relación con la necesidad de «nacer de nuevo», el nazareo y el vino. El niño nace y empieza a aprender y a recordar. Lo que aprende modela los ladrillos constructivos del recuerdo, tal que éstos mismos se manifiestan con revelación de la verdad o con la distorsión que el mismo aprendizaje en la superficialidad de este mundo «lunar» le falsifique la realidad. El defecto de nuestra condición y la influencia del medio ambiente dominante sobre la «humanidad» nos instala un software de falsificación. Todos nacemos y nos desarrollamos con lo que se nos enseña. Esa es la capacidad del recién nacido; de los niños. El niño es modelado con los paradigmas que le sean enseñados y así queda condicionado… Quedamos condicionados y encarcelados en nuestra percepción. La psicología podría aportar muchos diagnósticos en este proceso. Humanistamente hablando, por ejemplo con las teorías tanto de la psicología, como de la medicina (entre otras supuestas ciencias), se nos dice que el niño nace con la mente en blanco. Esto podría aceptarse en principio, aunque en aspectos de entendimiento trascendental no es cierto. Como ya se acaba de citar, tenemos recuerdos en nuestra esencia que vienen desde nuestra creación como almas. Sin querer profundizar en lo que significa el recuerdo del alma, para los fines explicativos de estas disertaciones, se acepta que el niño viene con la mente en blanco. Nace y empieza su proceso de aprendizaje. Su condición «limpia» como infante que todavía no ha recibido instalación de software de este mundo «lunar» representa una ventaja comparativa con todo aquél que ya ha recibido dicha instalación en mayor o menor medida con información y aplicativos de paradigmas distorsionados sustentados en la imagen, la forma, lo sensorial e innumerables influencias adicionales que definen nuestro estado hipnótico. La ventaja del niño comparativamente con el adulto se estriba en su «limpieza»… No tiene que desinstalar todo lo contaminado que el adulto tiene. Cuando el mismo Mesías de Israel dice «dejad venir los niños a mí porque de ellos es el reino de los cielos», muy seguramente está haciendo referencia a estos aspectos señalados y la condición de los niños como recién nacidos. De aquí se puede inferir su relación con la exhortación y necesidad de «nacer de nuevo» para obtener la salvación. Valga la advertencia, no se deben interpretar estas deducciones anticipadamente simples y literales con los típicos prismas duales deductivo en blanco y negro con que ya nos hemos educado, y que son la constante admonición de la necesidad de un nuevo entendimiento. Quizás hasta se pasen de largo estas explicaciones sin que se asimilen en la intención de lo que se quiere reseñar, y no se comprenda el sentido integral de modo pragmático en nuestras vidas. Quizás todo siga en la nebulosa y se sigan interpretando los versículos bíblicos como éste de «nacer de nuevo» y los demás mencionados, religiosamente con fantasía (por muy sentidos que sean). Me refiero específicamente a nuestra costumbre de concluir en blanco y negro, lo cual igualmente nos lleva a la selección de la alternativa por exclusión (si no es blanco es negro), lo que evita nuestra mente trabaje en el obligado y constante discernimiento de la conciliación entre opuestos y que en lo absoluto significa mezcla, ni camino del medio entre frío y caliente como tibio. «A los tibios los vomitaré de mi boca» dijo el mesías. Y no porque lo haya dicho el mesías exclusivamente hago la aclaración. Son postulados kabbalistas de profunda sabiduría explicados en el funcionamiento del árbol de la vida. ¿Qué significa lo anterior con referencia a no anticiparnos en conclusiones alegres sobre la ventaja del niño sobre el adulto? ¿Sobre la ventaja de no haber aún aprendido todo lo que un adulto ya aprendió? ¿Debemos entonces concluir que a un niño no se le deba educar en este mundo «lunar»? Quizás alguien crea que lo mejor es dejar al niño sin influencias del entorno y así no se hipnotizaría con lo que este mundo le ofrece. ¿Acaso se trata de no aprender a hablar? ¿Que no aprenda a pensar? ¿Que se desarrolle como ermitaño? Quizás alguien concluya muy suspicazmente, ya sea como burla o muy en serio, que entonces el aislamiento del niño sin influencias sea el camino del «buda» para dicho niño y así llegue al éxtasis del nirvana, y eso sea lo que signifique todo lo aquí expuesto… Y eso es falso. No tiene nada ver con fantasías místicas (así se maquille religiosamente como Hollywood siempre propone). También se podría erradamente concluir alegremente y apriori, que lo que se requiere es que el niño crezca con la enseñanza adecuada. Sin duda que esta conclusión es acertada, pero aún así no es la respuesta completa. En el judaísmo que se vive en comunidades ortodoxas ese es el énfasis que se propone para la educación de los niños. De todas formas el sólo hecho de nacer en este mundo «lunar» ya implica nacer por default en la esclavitud de la dualidad en tiempo y espacio sometido a la cabalgadura de Samael y la fuerza de la serpiente. Sea cual sea la razón por la cual venimos a este mundo lunar, lo cual hace parte de las respuestas obligadas a conocer para entender los conceptos de salvación, las cuales pueden conocerse con extensas revelaciones kabbalistas sobre nuestro origen y secretos de la existencia y la creación, la esclavitud de Egipto (lenguaje metafórico codificado) es el defecto de nacimiento aquí. Dicha característica para el alma significa limitación, estrechez, angustia, olvido, vergüenza, ego, mentira, oscuridad, falsificación, rebeldía, apostasía, idolatría, orgullo, arrogancia, ilusión, narcotización, fantasía, ignorancia, usurpación, engaño y un sin número de manifestaciones blasfemas de negación de Dios, malos rasgos y sumisión a falsas deidades, incluyendo nuestra propia entronización como reyes y dioses. Sea como sea, estaremos sometidos a la influencia del yetzer hará (la inclinación al mal como se dice en el judaísmo), del veneno de la serpiente. Como dice el salmo 51, se es concebido y se nace en pecado. Sea como sea nuestra condición lunar nos es impuesta como obligada. Sea como sea nacemos en el exilio; nacemos en Egipto. Y se debería preguntar… ¿Por qué nacemos en Egipto? ¿Por qué en el exilio? El judaísmo más rudimentario propone respuestas a esta pregunta. Se dice que es un reto para el alma que nuestro mismo creador en su sabiduría infinita obliga. https://toraverdadyrealidad.wordpress.com/2023/03/25/salvacion-y-dualidad-15/