Un clima sano es un derecho humano
Sobre este episodio
Greenpeace celebró la decisión emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el máximo tribunal de derechos humanos de las Américas, que estableció que los gobiernos deben actuar sin demora para garantizar un clima estable y un ambiente sano, dejando en claro que la protección de los derechos humanos frente al cambio climático es una obligación prioritaria e ineludible para los Estados.