No seas ni llames imbécil
Sobre este episodio
muchas veces no cuidamos las palabras que salen en nuestro corazón sino que nos dejamos llevar por la impaciencia insultamos a los hermanos. El Señor nos llama a cuidar nuestro corazón y vigilarlo para que no salgan del malas palabras y a la conversión profunda del corazón.