Quién es tu dios, la ciencia, tú mismo, o el azar?
Sobre este episodio
cuando en el lugar de Dios ponemos aquello que no es dios, nuestra vida se ve abocada a la falta de sentido, al determinismo, o al capricho del azar, dejando en el fondo nuestra propia realización personal en la imposibilidad, o en la suerte. sin embargo, cuando ponemos a Dios en el sitio que le corresponde, todo adquiere su sentido y entonces podemos recibir la felicidad que anhelamos.