Ay de mi si no evangelizo
Sobre este episodio
anunciar el Evangelio es una gracia, un regalo, una preciosidad que Dios nos ha encomendado antes de partir, una misión esencial de cada uno de los cristianos y de toda la iglesia, y porque no decirlo también un deber que el Señor nos ha señalado y que hemos de cumplir con fidelidad.