LA PALABRA QUE TRANSFORMA
Sobre este episodio
La Palabra de Dios nunca deja a nadie igual. No existe la opción de escucharla y salir neutral. O te endurece porque la rechazas, o te transforma porque la recibes. No hay tercera puerta.
La Palabra de Dios nunca deja a nadie igual. No existe la opción de escucharla y salir neutral. O te endurece porque la rechazas, o te transforma porque la recibes. No hay tercera puerta.