Elegía.
Sobre este episodio
Este poema, el maestro de poetas Federico, lo dedica a una mujer que no ha podido degustar las mieles del amor. En aquella época las condiciones en que se desarrollaban las relaciones amorosas estaban sujetas a unos condicionantes de moralidad muy rigurosos. En absoluto la mujer de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, disfrutaban de las libertades a las que tenían legítimo derecho y que con el paso del tiempo han ido conquistando. Esta mujer a la que está dedicado este poema vio como su juventud fue pasando y se fue marchitado como una magnolia sin que la pasión del amor hubiera llegado a tocarla y mucho menos a fecundarla.