Dios da. Se nos da. Todo. Del todo.
Sobre este episodio
La convicción profunda de un católico es que Dios no hace sino darnos...todo! La vida, la fe, a su Hijo a la Virgen... nos acompaña cada día, en cada momento. No tacañamente. Sino del todo. Constantemente. ¿No es alucinante? Por ese mismo motivo hemos de corresponder,,, porque El ya ha dado el primer paso.