Los afectos de Dios
Sobre este episodio
Quizás nos imaginamos a Dios como una figura marmórea, como las divinidades de Atenas. Frio, distante e invencible... sin embargo en el evangelio aparece muchas veces un Dios sensible, que le afectan nuestras disposiciones interiores y se alegra, asombra o endurece según nuestras actitudes fundamentales