¡No desmayes!
Sobre este episodio
“Ninguna promesa de Dios caerá jamás a tierra, todas y cada una de ellas tienen en sí mismas la autorización divina para convertirse en parte de nuestra realidad, sin embargo debemos reconocer que muchas de sus promesas no llegarán a ver su cumplimiento en nuestra vida, debido a que en la espera decidimos renunciar”