¡No fuerces la máquina!
Sobre este episodio
“La palabra de Dios nos da la libertad para poder no solo sentir nuestras emociones sino también para tomarnos el tiempo de asimilarlas, procesarlas y encaminarlas hacia el propósito de Dios para nuestra vida, rompiendo así con el mito de que un hijo de Dios no tiene porque experimentar emociones que surgen como resultado de las circunstancias propias que cada uno de nosotros enfrenta”