Voces Contrarias
Sobre este episodio
El desánimo: una voz que imita la razón El desánimo muchas veces suena como la voz de la lógica, lo que lo hace aún más peligroso: logra confundir a los hijos de Dios. Pero Jesús dijo: "Mis ovejas oyen mi voz y me siguen". Cuando aprendemos a reconocer Su voz, dejamos de seguir a cualquiera y nos mantenemos firmes, plantados con raíces profundas. El ejemplo de Ana (1 Samuel 1:7) nos enseña cómo Penina, con sus constantes provocaciones, logró desanimarla hasta hacerla llorar y perder el apetito. Sin embargo, la fe verdadera persiste, incluso cuando los que están a nuestro alrededor no creen. ¿A quién estás escuchando? Elías fue un hombre poderoso en Dios: - Hablaba y caía fuego del cielo (1 Reyes 18:37-38). - Oró y los muertos resucitaban (1 Reyes 17:21). - Detuvo la lluvia con su palabra (1 Reyes 17:1). - Luego de su oración, llovió tras años de sequía (1 Reyes 18:44-45). - Fue llevado al cielo sin ver muerte, en un carro de fuego (2 Reyes 2:11). Y sin embargo, una sola voz contraria lo hizo huir. Jezabel lo amenazó y Elías creyó el mensaje (1 Reyes 19:2-3). Se refugió en el desierto, pidió la muerte y cayó en profunda tristeza. Aun los grandes pueden ser sacudidos cuando prestan oído al desánimo. Pero Dios, en su misericordia, envió un ángel para fortalecerlo (1 Reyes 19:5). Discernimiento espiritual Jesús afirmó, cuando Pedro le decia que no tenía que morir, que todo lo que se opone al propósito de Dios proviene del infierno. No todo mensaje tiene autoridad sobre nosotros—hay que discernir su origen. Cuando entiendes esto, nada puede detener a un hijo o hija de Dios. El desánimo no fue diseñado para ti. Jesús mismo enfrentó críticas, burlas, azotes y muerte, pero nada lo detuvo. Llegó a la cruz, y con firmeza declaró: “¡Consumado es!” Perseverar es clave. Ora, ayuna y no pierdas tu enfoque. Que ninguna voz tenga más autoridad sobre tu propósito que la del Padre.